sábado, 7 de julio de 2012

Mérito.

El mérito es una trampa mortal. No sé qué pensar.


Por un lado, no puedo evitar que me explote el hígado cuando escucho a la gente que me rodea pontificar cosas tales como: "que se aguanten, se lo buscaron", "encima que XXX tiene pretensiones?", "bastante que le dan XX", "y qué da a cambio?" "yo me maté para tener lo que tengo y el otro sin esfuerzo...", "yo no tuve ningún tipo de ayuda", "a vos te resultó fácil", "que averigüen, que busquen", "que se maten como me maté yo", "yo no les voy a dar un peso a esos vagos" y cosas por el estilo.


Bueno, yo digo lo mismo de los funcionarios.


Me molesta porque no me parece que haya que pagar caro un lugar digno en la sociedad. Somos producto de los esfuerzos y la suerte de nuestras familias. Y cada uno ha hecho una lectura distinta de la relación entre ese esfuerzo y su resultado y en base a eso ha decidido continuar en la misma línea o tirar todo por la borda. Y yo quién soy para juzgar la experiencia de otros en función de la mía.


Yo elegí esforzarme porque mi familia esforzándose mejoró su bienestar. Pero ahora no quiero seguir esforzándome y no es una cuestión de que como me esforcé antes ahora me merezco un descanso. No, simplemente, antes quise y ahora no quiero y el que nunca quiso (un esclarecido tempranamente o un inconciente, qué más da) tiene el mismo derecho que yo a gozar de la dignidad de una vida con un mínimo generoso de bienestar y seguridad. Porque la vida es algo demasiado milagroso para desperdiciarlo en pensamientos estúpidos. Que estúpidamente hayamos construido vallas a nuestro bienestar, porque algunos vivos vieron la oportunidad de ir cerrando puertas y cobrar peaje para su propio beneficio, no quiere decir que ya "enterados" debamos seguir convalidando ese juego absurdo de poder artificial y nocivo.


Que hayamos aceptado las reglas de ese juego, con fe o con resignación, no quita que un día queramos dejar de jugar.


¿De dónde surge esa idea del mérito?


A mí me parece que de la religión. Una buena forma de poner a trabajar a la gente, sumisamente, esperando una recompensa en una supuesta segunda vuelta. Seguí participando.


Trabajar duro para purificar el espíritu, para no malgastar la vida con el ocio infecundo, para no replantearse el sometimiento y salirse del carril productivo y dejar de dar al César lo que el César caprichosamente se ha autoatribuido. Y a cambio... el paraíso. Ese lugar que nadie sabe cómo es pero que parece ser aburridísimo.


Hace poco, escuché dos actitudes emparentadas con el mérito que he reconocido en mí, en el pasado:
-Le pareció mal que se facilite el acceso a la vivienda a la gente supuestamente "sin esfuerzo".
-Le molesta que la llame una persona para contarle los logros de su familia, habida cuenta de que la suya (propia) con más esfuerzo logró algo "menos" (a su criterio).


Más allá que lo de los créditos sea o no y que dichos logros sean tal cual los cuenta. Me interesa la creencia no la realidad o exactitud de los hechos. De todos modos vivimos toda nuestra vida tomando como certezas un montón de mentiras, falacias, engaños y verdades a medias.


En ese momento me sorprendí diciéndole: "pero está bien que pueda ser cada vez más fácil, significa que la sociedad mejoró un poco en eso. Está mal que te haya resultado tan difícil a vos, pero está bueno que no siga siendo así". Me sentí contenta de escucharme sincera (siempre busco por ahí al fondo para ver si queda vivo algún vestigio de resentimiento), sin celos, ni envidias y alegrándome sinceramente por los supuestos logros de su familia, gente que aprecio.


Igualmente aún conservo algún reparo y me doy cuenta por dos cosas.


Una, mi pareja, que a raíz de algo que le comenté que ni recuerdo qué era me dijo con total naturalidad: "¿y por qué tiene que trabajar?".


¿He despotricado durante años con este tema y todavía no estoy convencida del derecho de no trabajar? ¿Es que yo misma no me permito reconocer mi propio deseo de no trabajar? Cada vez trabajo más. ¿Es una autoflagelación? ¿Estoy comprando mérito?


Y la otra es sobre el freeganismo y el primitivismo. Temas de otros posts (porque perdí los links).


Buenos días. 



DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

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