viernes, 29 de junio de 2012

La otra educación 4.

En algún post puse algo acerca de que no somos educados inocentemente, que por algo pensamos como pensamos y contaba cómo había llegado a Bourdieu. Y cómo, el curso de Didáctica me había vuelto a abrir la cabeza. El punto es que desde chica yo cuestionaba el sistema educativo, y luego cuando ejercí como maestra de música en escuelas primarias y jardines de infantes y algún que otro curso de adolescentes y adultos, yo veía que la cosa no era como decían otros docentes, los supervisores y docentes de mis cursos y carrera.

Si algo siempre me había confundido, era que si algo me criticaban era que yo les daba "demasiadas" alas, que permitía que traspasaran los límites. Yo no lo sentía así. Sólo los escuchaba. Y cuando los estudiantes hablaban ahí se veía que no habían entendido, no habían aprendido, no habían "cambiado" su cabeza, como se supone que hace un auténtico aprendizaje. Pero sí, respondían bien, los exámenes estaban bien, caminaban respetando el pulso (auxiliados por un piano machacado o bien con alguna música bien marchosa) y cosas por estilo.

Qué pasaba, ¿por qué mostraban el resultado que se esperaba de ellos como señal de aprendizaje y el aprendizaje no había ocurrido? Seguramente yo estaba interpretando mal, aunque los mismos estudiantes reconocieran que no habían entendido o bien que aplicaran mal un concepto "aprendido".

Luego incursioné en universidad, ya en Ingeniería como Lic. en Análisis de Sistemas. Y ahí era más claro. Los estudiantes podían (igual que yo) aprender a responder lo que el docente quería. Todos contentos: estudiantes con un 7, docentes con muchos estudiantes aprobados, directores de departamento con estadísticas sólidas. Pero yo conversaba mucho con los estudiantes, hablaba y los hacía hablar, los invitaba a cuestionar, los provocaba un poco tal vez. Y ahí saltaba la laucha. No tenían idea. No podían aplicar, no veían el concepto sino la forma de la respuesta esperada. Entonces hablábamos de otra forma del concepto y ahí uno veía que la mirada les cambiaba, como si de repente no estuvieran más allí, y estuvieran cayendo por el pozo de Alicia. Y a veces, incluso un "ahhhh" tenue, muy tenue. Y yo pensaba: "ahí cayó".

Algunas charlas, ahora lo sé, tenían contenido político. No directamente pero ahora, recién ahora me doy cuenta de que esas ideas eran como una infección, y me brotaban por los poros. Era lo que a algunos los movía a discutir. Y eso me gustaba. No me gustaba que asintieran sin más. Me gustaba que confrontaran, que opusieran argumentos, que desarticularan los míos. Ahí me iba ancha, feliz, gozosa, orgullosa. Y los cuatrimestres terminaban con montones de cuestionamientos y era ahí cuando mis JTP me decían: "los escuchás demasiado, los chicos siempre van a decir eso".

Todo esto para invitarlos a escuchar un podcast, no mío, es largo, bastante largo. Es una charla durante la presentación de un libro. El libro se llama "La (A) en la pizarra. Escritos anarquistas sobre educación" de
Bájense el mp3 o bien escúchenlo mientras hacen otras cosas, si no tienen 71 minutos para dedicarle. Así lo hice yo. Lo escuché como quien escucha la radio mientras trabajaba en tareas que no demandaban concentración.

Ahí va: "La (A) en la pizarra". Y esto lo encontré hoy, a poco de haber escrito los post anteriores "La otra educación 1, 2 y 3".

En el próximo post los invitaré a leer un artículo que me pareció muy bueno sobre el Estado. También estas eran ideas que se fueron formando en mi mente. Pero posteriormente, éstas no me crecieron de chica.

Buenas tardes.


DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

jueves, 28 de junio de 2012

La otra educación 3.


Uno de los temas que quedó colgado pero no quería dejar sin desarrollar es el de la división del trabajo.

La división del trabajo ha permitido que se ocupe gran parte del tiempo de trabajo en tareas repetitivas cuyo objeto permanece fuera de la vista con lo cual se genera una gran frustración, que no requieren mayormente calificación y que justifican una educación sosa y sin pretensiones.

Pero además, la división del trabajo favorece algo que es la razón de ser del poder: la escala. Los libros de Economía hablan mucho de la escala, de los costos como algo indeseable y de los beneficios, rendimientos y productividades como algo mensurable.

Todas falacias.

La escala favorece la acumulación de poder. Sin escala no hay poder.

Los costos parecen indeseables porque se miden en dinero, pero si los medimos en tiempo de trabajo y talento invertido, es algo completamente diferente. Es acto. Es creación pura. El costo es el proceso y aplicación de la potencia humana y los recursos naturales para la creación de algo útil. Si no hubiera otros costos, los realmente indeseables, como el agotamiento, la frustración y la decepción, el costo no tendría ser una variable para temer. Costos que aparecen como consecuencia del modelo.

Los beneficios, también medidos en dinero. La literatura económica tiene muchos problemas para mensurar el "derrame", el impacto social y esas cuestiones porque no se puede medir en dinero. Por eso el beneficio calculado es ficticio. No tiene "restando" las enfermedades que produce, la frustración, la violencia que genera, el agotamiento de recursos naturales, la polución, los desechos por una consumo excesivo.

La productividad. Esa ansia de hacer más con menos. La realidad es que lo que se hace se hace con vida, con tiempo. Los hombres, la naturaleza, se mide en horas, metros cúbicos, toneladas, y lo que está en juego, es el ciclo de la vida. Es otro concepto.

La división del trabajo ha regido la mayoría de las decisiones dentro de las empresas. Y ahora además, afuera de ellas, y no sólo a las regiones, sino también a los países. Esto empobrece a los pueblos y a su gente que vive para hacer unas pocas cosas y debe someterse a un criterio externo para recibir un precio arbitrario por su trabajo.

La economía hoy está expresada con esta lógica, la lógica dominante. Con otra interpretación pero con los mismos conceptos. Mientras no logremos generar otro vocabulario en torno a conceptos totalmente nuevos seguiremos siendo funcionales al sistema. Si seguimos justificando y haciendo cuentas para mostrar cómo se trata sólo de un tema de interpretación o de cómo se presenta el problema, seguiremos atrapados en esta lógica perversa.

Educar para crear un nuevo lenguaje. Educar para la creatividad.


Buenos días.





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La otra educación 2.

Acá en Argentina, nuestra locuaz presidenta Cristina Fernández enfrenta, para beneplácito de unos y temores de otros, a los poderes corporativos. Premeditadamente o no. Porque ahora cierra Nucete, y las automotrices no pueden exportar y los mecánicos no consiguen repuestos. Y un montón de cuestiones más que surgen a partir de una decisión que no se sabe si está lo suficientemente pensada o produce este efecto dominó de carambola.

El punto es que los poderosos se están poniendo algo nerviosos... aunque tampoco tanto porque cuentan con toda una clase media y alta que, dogmatizada como está en la lógica del capitalismo, no ve otro sentido común que ese y no dudará en golpear cuanta puerta tenga timbre para "salvar a la patria".

Lo mejor que le podría pasar al pueblo es que ninguna puerta se abra. Pero eso no va a ocurrir, porque abrir la puerta siempre tiene costo y un terrible costo. Y ese costo es ganancia para el poder de siempre.

Se perdíó durante estos años, una oportunidad muy valiosa de educar al pueblo, a pulmón, en la libertad y en el pensamiento crítico. Entretenidos como estamos en el circo que montan para nosotros: el conventillo politiqueril y las luminarias del consumo conspicuo.

Educar también es acción directa y para mí mucho más efectivo que incendiar autos, poner una o más bombas o atentar contra algún poderoso. Y además, las acciones directas como atentados a la propiedad y a las personas, genera temor, no adhesión, produce miedos, rechazo. La gente se siente amenazada en su libertad. Justamente lo contrario a lo que debería ocurrir. Yo creo que una pasión desorientada y desesperada hace que no se alcance a ver es cómo se revitaliza el sistema capitalista con eso.

¿Por qué?

Porque la lógica del capitalismo fue difundida en la escuela, en las empresas, en los colegios, en la Iglesia, desde todos lados se habla con los términos del liberalismo económico, hasta los comunistas y los socialistas hablan con el lenguaje del corto plazo de la lógica macroeconómica, por dar un ejemplo.

Y las pirámides creadas están ahí tentando gente. Y no hay nada mejor que generar vacantes para revitalizar la ansiedad del ascenso. Esos pocos lugares disponibles para los mejor preparados o los más afortunados.

Y las soluciones se buscan por siempre por ahí. Salvarse, "salir hechos".

Hoy, la solución de moda es el consumo.  El tiempo que dedicás a consumir no lo dedicás a ninguna otra cosa. Trabajar y consumir, trabajar más para consumir más. Y trabajar más para producir mayor variedad, mayor oferta de espejitos de colores y consumir fundamentalmente tiempo, la vida, eligiendo qué consumir, consumiento y trabajando. No es sólo un tema de desechos, es un tema de distracción. Las reglas de juego están firmes mientras no haya oportunidades para pensar.

¿Y cómo le cambiás la lógica al sistema? Contraeducando.

Pero el tiempo que se ocupa en tomar otras acciones directas no se aplica a lo que es una solución mucho más radical: cambiarle la cabeza a la gente. Todos los idealistas tendríamos que estar difundiendo ideas, pero no sólo difundiendo, haciendo, poniendo en práctica esas ideas.

La mejor acción directa es contraeducar sin etiquetas, sin ninguna de las palabras que la gente ya conoce y aprendió a asociar a sus miedos. A esos miedos que el poder se encargó muy bien de anclar en las conciencias.

Educar en la autonomía, educar en la libertad y en el respeto. Educar en el reconocimiento del otro. Educar en el reconocimiento del sinsentido y peligro de las barreras.

Y, ahora sí, generar una lógica distinta, con conceptos completamente nuevos, sin el vocabulario del liberalismo, como una opción totalmente autónoma y no referencial al capitalismo.

Buenos días.



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La otra educación 1.


Hoy cuando venía de camino para el trabajo pensaba muchas cosas, tantas que olvidé todas menos una, el tema de la educación.

Es sabido cómo nace la escuela y para qué valores fue creada: la disciplina, cierto tipo de orden y fundamentalmente la aceptación de la división del trabajo.

¿Pero hoy en día, qué necesitamos?

La imprenta primero, la universidad pública luego y ahora Internet fueron y son importantísimos centros de difusión del pensamiento crítico. Lo promueven. Es uno el que pone las barreras, aceptando los preconceptos del poder.

El poder necesitaba disciplina y tuvo disciplina. Las fábricas, los hospitales, las cárceles, los hospicios y las escuelas, son ámbitos que con excelencia reproducen el modelo disciplinario heredado de los militares y la Iglesia como organizaciones jerárquicas por excelencia inspiradores del modelo empresarial.

Hoy, en un mundo conectado punto a punto de cabo a rabo, ¿necesitamos esas jerarquías? ¿Necesitamos crear canales por los cuales circulen depurada y prolijamente los mensajes?

Necesitamos una educación que a distintos niveles promueva el cuestionamiento, el pensamiento crítico, la renovación y replanteamiento cuando las condiciones de contexto cambian.

En el mundo cada vez más convulsionado en que vivimos (por suerte) no deberíamos perder la oportunidad de educar, de formar en el pensamiento, en el razonamiento y fundamentalmente en la libertad y el respeto. Porque de la discusión salen las soluciones creativas, de compartir y dejar correr el conocimiento salen las mejores soluciones. De la inexistencia de barreras.

No es cierto que necesitemos tutelas, no es cierto que necesitemos que controlen qué debemos conocer y qué no. El error se corrige con la experimentación, con el hacer, con la aplicación, con la discusión de resultados.

Las barreras impuestas por los estados, al conformar sus políticas de educación y económicas, reproducen los modelos de dependencia del poder. Nos encarrilan en los mismos caminos siempre, con las escasas alternativas que conducen al mismo sitio, a aspirar estar un poco más arriba en la pirámide que construyeron especialmente para mantenernos consumiendo y medrando, entretenidos. Pero hay otras alternativas, sólo tenemos que levantar las barreras que cercan esos caminos.

Y las principales barreras son mentales.

El miedo. El miedo al caos, el miedo a la violencia, el miedo a la miseria, el miedo al hambre y a la falta de trabajo, el miedo a no tener trabajo. El poder necesita el miedo.

Pero acaso el hombre, si es libre, ¿no tiene la capacidad de decidir las mejores formas de librarse de esas amenazas, acaso el hombre no puede colaborar en construir un mundo acorde a sus necesidades con el concurso de otros que piensen como él?

Esas amenazas, las del miedo, son posibles sólo si nosotros les atribuimos entidad. Si podemos crear una solución en colaboración, no tiene por qué existir esa amenaza. La amenaza aparece en la medida que las soluciones quedan detrás de la barrera.

La oportunidad que no debemos perder es la de educar para la libertad, para el pensamiento crítico, y el replanteo constante, sin penalizaciones. En la libertad de pensamiento y en la libertad de expresión y de discusión. Y por ende, en el respeto y el renocimiento del otro, de su propia experiencia y de su forma de vivir la historia común.

Pero también dije algo sobre la división del trabajo y algunas otras cuestiones. Esos son temas para otros posts.

Buenos días.




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domingo, 24 de junio de 2012

3er Evento de Software Libre y Economía Social 2: La universidad ausente 1.

Yo lamento tanto no tener los conocimientos necesarios para explayarme como agradecido estará el  ocasional lector de este post... ¿20 meses en el futuro, durante 5 segundos?

Las cuestiones que me movilizan dan para un libro pero lo manejaré (torpemente) en un post algo largo.

En primer lugar, uno de los replanteos que me han preocupado desde hace un montón de años es precisamente mi rol docente. Por distintos motivos, siempre caigo en estos planteos. Yo tenía algunas dudas ya desde chica cuando fui aprendiendo el beneficio que se obtiene y  simultáneamente el precio que se paga por la movilización social.

La universidad fue uno de los medios de promoción social (dicen), a principios del Siglo XX, al menos en la Argentina. De eso se trata "Mi hijo, el dotor" de Florencio Sánchez y en cierto modo, también "Rancho" de Julio Chaves más de medio siglo más tarde.

Pero la universidad es uno de los máximos grados de educación pública. Y la educación pública porta dos cruces: el ser oficial y el ser funcional a las políticas de estado (cuando las hubiera) coadyuvando mejor o peor a la reproducción de las estructuras sociales vigentes. Si bien Boudieu (según leí en Charlot) no habla de la reproducción de las relaciones o estructuras sociales ni tampoco de la inquebrantabilidad de dicho sino, sí lo hace acerca de las posiciones. Y en esto sí contribuye la educación pública. No sólo reproducimos la lógica que sustenta esta división en posiciones, sino que además reforzamos la necesidad de dichos roles y las imponemos vía el asistencialismo, caridad cristiana, etc, la empatía mal entendida, como la lástima. Favorecemos esas relaciones de superioridad implícita, de los que dependen los menos favorecidos y no sólo eso sino que en cuanto levantan cabeza para protestar se las aplastamos con nuestro descrédito, señalando las diferencias, sus modos, sus preferencias y sus gustos como evidencia de portación de decadencia.

No es casual que el cooperativismo casi no se enseñe en la educación formal. Reproducimos la asimetría como colaboraríamos a generar horizontalidad. Reproducimos el sentido común, reproducimos la desacreditación de los credos no oficiales, repitiendo los argumentos de los que los yerguen en su posición dominante.

El hecho de ser oficial también tiene dos derivaciones. Una es la vieja cuestión de la posesión del capital intelectual: el otro capital, el negado, convertido en bien moral. Dice Bauman que la "cultura" es un invento del Siglo XIX y que cultivar implica la separación en cuidador, y del cuidado. Uno activo y otro que se deja hacer. y como poseedores del capital intelectual oficial, consagrado, somos quienes lo administramos y fundamentalmente dominamos las barreras de entrada.

¿Qué características tiene la universidad? Impone una serie de guías y restricciones para obtener un conjunto de conocimientos y un título que acredita la posesión de dicho conocimiento. Las guías permiten al estudiante asegurarse que existe un conjunto coherente de conocimientos que se explican y justitican mutuamente, no porque sean los únicos sino porque explican el actual estado de cosas y los mundos posibles a partir de ellos. En la universidad no se imparte todo el conocimiento acerca de una disciplina, ni se estimula a buscar el conocimiento restante. En muchos casos se estimula la crítica despiadada y mordaz, más parecida a la manifestación del miedo que al estar en escalón más arriba. La arrogancia, la soberbia, el desprecio, pero con sutileza, es un subproducto de la universidad. Las restricciones consisten en no favorecer caminos que no son parte de ese conjunto de conocimientos oficiales y desalentarlos por distintos métodos. También hay restricciones con respecto al tiempo que un estudiante debe dedicar a su aprendizaje, al tipo de respuestas que debe dar, más concentradamente en la forma que en los contenidos. Una serie de exámenes acredita la posesión de dicho conocimiento, que lamentablemente, en haras de simplificar la tarea docente, en muchos casos es una lotería de diga qué es verdadero y que muchos estudiantes lo toman como tal.

Eso es lo malo.

Lo bueno es que ofrece un tipo de orden y un tipo de coherencia, que favorece, a través de los buenos docentes, el pensamiento crítico y que es un lugar en donde uno puede encontrar gente que sabe, que es humilde y que desea compartir lo que sabe.

Pero ni lo bueno ni lo malo es privativo de la universidad.

También encontramos las mismas carencias y virtudes en ottos tipos de educación formal (privada) e informal. La gran ventaja de la universidad es que el título que ofrece te abre puertas dentro de este sistema. Y también ante personas que consideran que si no pasaste y saliste exitosamente de la universidad, no tenés derecho de palabra.

Los que no pueden o no quieren afrontar ese régimen o continuar con ese sistema, se colocan en la vereda de enfrente y profieren sus críticas. No hay que ser muy avezado para adivinar que las críticas se potencian de cada lado y se corta el diálogo. Se corta la valoración del otro y deja de ser posible la colaboración. Ni los que quedaron fuera desean recibir consejos ni observaciones de los universitarios, ni viceversa.

¿Que no es así? Lo escucho todo el tiempo, no puntualmente de esta forma pero sí bajo la forma de comentarios despectivos de uno y otro lado.

Y de los dos lados hay resentimientos. Del lado de los no-universitarios, se sufre el no portar credenciales oficiales que a veces hacen falta y del otro lado se siente que es imperiosamente necesario pasar por los tormentos y restricciones que ellos pasaron para gozar del fruto del beneficio.

Talentosos hay de los dos bandos y no talentosos, también.

Está mal hecho, no debería ser así. De ninguno de los dos lados.

Por eso, yo huelo de lejos esos "sangrar por la herida" de ambos lados, celos y envidias que se ven en los brillos de la mirada durante comentarios respetuosamente medidos, y también en comentarios mordaces (en confianza) y demás.

Es lógico también que si se considera que pueden seguir adelante solos, lo hagan. No hay confianza entre una vereda y otra. Es poco usual, y por suerte podría ser que esto esté cambiando, que la universidad salga a ver qué pasa con la gente que no comparte su vida y sus valores universitarios, si no es para estudiarlos como fenómeno. Pero con la Economía Social, pareciera que la universidad quiere aprender de estos fenómenos de autogestión, que es tan ajeno a la universidad por más autónoma que parece que es.

¿Debería haber estado la universidad en el 3er. Evento de Software Libre y Economía Social? Sí, debería haber estado.

¿Algún otro motivo más que el mencionado? Sí, pero en otro post, por el tema del Software Libre.

Buenas tardes.


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martes, 19 de junio de 2012

Escribir mediocremente.

Recuerdo el aporte de Coco sobre Fontanarrosa y Borges acerca de escribir siempre el mismo libro.

El problema no es ese. El problema es encima hacerlo mal.

Una y otra vez.

Pero tampoco es tan grave.

Y esto viene a cuento de que a mí las cosas me ocurren en ramillete.

-Yo había hecho un par de años atrás una autoedición de un montoncito de poemas que había escrito hace aproximadamente 30 años. Y lo hice porque necesitaba sentir que "había hecho algo" con todas esas horas sintiendo y escribiendo, escribiendo y arrepintiéndome. Y tras rescatar algunos pocos sobrevivientes de las muchas inquisiciones que diezmaron (para beneplácito del difunto Fontanarrosa) mi contrahecha producción, decidí registrar, ponerle nombre y hacer un librito, más que nada para mí. Y lo publiqué, libremente. El mundo, para mi alivio, ni se enteró.

-Algunos amigos me dijeron entonces: ¿por qué no presentás lo que escribís en un concurso? Y empecé a buscar y la verdad... no me interesaba demasiado presentarme en un concurso. Aún así sigo mirando y nunca me decido, porque no sé si me interesa lo suficiente. No sé qué me podría dar un concurso, no sé qué esperar de un concurso, no sé en qué me cambiaría presentarme a un concurso.

-Y otros me dijeron: si te gusta escribir, por qué no vas a un taller. Y la verdad, que tampoco me interesaba demasiado. Lo que siento es así, sale con fritas o no sale y no sé si quiero pulirme en el oficio de escribir.

-Luego leí algunas burlas sobre la gente que autoeditaba sus libros porque no era capaz de llamar la atención de los editores. Algo así como un premio consuelo. No era exactamente mi caso, pero si alguna vez quería justificar por qué no tenía doctorados y más títulos, y artículos y demás, ya me daba algo de tristeza poner que eso que yo había autoeditado era el hijo de mi tiempo malgastado.

-Y dejé en remojo, mis otros poemas ahí, sin editar, por si alguna vez los presentaba en un concurso o si alguna vez me decidía a buscar quien los editara, cosa que me produce repulsión.

-Luego perdí mi pericia para resistirme a la política. Cosa que vengo evitando desde mis 20 años. Yo me había afiliado a los 18 en pleno renacimiento de la democracia, "Renacimiento" debería decir, luego de los oscuros años medievales de los regímenes militares. Y había intentado militar con decepción. Sentimiento que fue creciendo y alejándome de ese partido y de todos los demás, hasta que supe que no me gustaba el poder, la autoridad, el verticalismo, el personalismo y todos los males que sufre la política. Pero justamente, estos descubrimientos fueron crecientes hasta que me tomaron y entonces sí, supe que mi postura política era precisamente esa, que en eso sí creía, y que además el conocimiento debía ser libre y que me parecía delictuoso que hubiera editoriales, grabadoras y demás, comerciando con el talento de los artistas (que no era mi caso). Y volví a pensar en autoeditar mis otros poemas, porque total, ¿qué importa? ¿Quién se va a enterar? Es como una necesidad de despiojarse más que otra cosa. Si el mundo está lleno de gente que no hace bien las cosas, que no trascenderá e incluso con gente que hoy tiene fama y mañana será ignorada. ¿Qué obligación tengo de hacer esto bien? ¿A quién le importa si lo hago bien? ¿A quién le importa si lo hago mal?

-Después Alexis me dice que si me gusta, al menos escriba 30 minutos, día por medio, si no tengo más tiempo.

-Después veo el video de Casciari en Ted acerca de cómo creció Orsái, el tema de publicar libremente lo que uno escribe y esas cuestiones. De cómo se fue armando sola la comunidad. Y pensé: "No es mi caso". No, tampoco era mi caso porque yo, como muchos otros como yo, yo soy una de los "cualquier pelotudo tiene un blog". Y sí, la verdad que me encanta. Me gusta la categoría porque me deja en un lugar de no tener que demostrarle nada a nadie. Acá puedo decir cualquier cosa porque pocos llegan, espían 5 segundos y se van y está mejor visto que hablar sola o ver gente muerta. Y tengo el derecho de cambiar de opinión además. Cuantas veces quiera.

-Y mientras tanto he seguido leyendo y viendo que hay muchas cosas que son reputadas de buenas y que no me gustan y cosas que son reputadas de mediocres y que me encantan y entonces pienso: "no tiene nada de malo ser mediocre, el mundo está lleno de mediocres que no saben que lo son, o que piensan que los demás lo son y que justamente ellos y unos pocos más, no. Qué soledad, ¿no?". En el lado de los mediocres, la soledad de la cima no existe.

Y últimamente estuve leyendo muchas cosas maravillosas, y sobre todo algunas de las que despiertan si más oscuras pasiones... y necesito escribir. Es como una autoflagelación. Se me agolpan las ideas en el cerebro y me lo golpean y taladran y no me importa que sean hordas de deslucidos argumentos, personajes simplones, ideas malogradas o remanidas. Deben nacer, crecer y echarse a perder igual que nosotros. Es su destino sin carne.

Así que creo que le voy a hacer caso a Alexis y rescatar a Marisa, a Alexa, al pescador y a otros personajes que me esperan sin ningún entusiasmo con sus tramas predecibles o trilladas.

No puedo ser bruja, pero puedo inventar mis propios conjuros.

En fin.

Gracias, Patricia.

Buenas tardes.

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jueves, 14 de junio de 2012

3er. Evento de Software Libre y Economía Social 1: generalidades.

El 3er. evento de Software Libre y Economía Social me movilizaron muchas introspecciones. En primer lugar creo que este tipo de iniciativas son muy importantes y celebro que haya tenido mayor convocatoria de la que esperaban. Pero igualmente hay cosas que me hacen ruido y necesito sacarlas afuera.

Voy a tratar de esbozar primero las ideas para desarrollar luego en distintos posts cada tema:
- La universidad ausente
- El cooperativismo: su espíritu, diversidad de conceptos en el Estado, la tutela, el reparto.
- Los nuevos enemigos
- El fanatismo
- Los lemas: lo militante
- Conceptos de valor
- La Federación
- La precarización laboral

- El hackaton
- Plan Estratégico 2004-2014 (varios posts)

Antes de desarrollar en cada post cada uno de estos temas (en realidad es sólo un plan inicial para no olvidarme porque no sé cuándo podré avanzar sobre ellos), voy a presentarlos.

- La universidad ausente: noté una especie de revanchismo. De las cosas que se iban diciendo (no desde el Estado, que hubo cosas peores) se sentía que hay una cierta idea de que el cooperativismo nuclea a los excluidos y autoexcluidos. Los excluidos porque no quisieron o pudieron continuar sus estudios formales, los autoexcluidos por rebeldía al sistema comercial tradicional de la industria del software. Yo creo que no quedó en firme lo que yo creo que es el espíritu del cooperativismo. E punto es que la universidad estuvo ausente. Nadie habló representando a ninguna universidad del país, ni pública ni privada. ¿Qué pasa con esto? La gente es la misma. La universidad está llena de promotores del software libre, del código abierto y de la economía social. ¿Por qué la universidad no estuvo allí? ¿No fue invitada? ¿No se interesó?

- El cooperativismo: su espíritu, diversidad de conceptos en el Estado, la tutela, el reparto. Desde el Estado se notó algo de desorientación. Representantes del Estado hubo un montón: la Directora de Informática de la Municipalidad de Rosario (la más coherente y entusiasta), un legislador de Río Negro, el presidente del INAES y el coordinador federal del INAES, y creo que alguien más también. Hubo algunos conceptos que realmente me preocuparon. Varios: uno, la de una presunción de menor calidad del producto de los cooperativistas ("si este tipo es capaz de vender la verdura que hacen estos pibes, cómo no va a vender Microsoft", frase que mereció un tímido "UHH" por parte de a lo sumo 3 asistentes); otra, el no permitir preguntas con el pretexto de que no había tiempo, pero después sí hubo pese al atraso; otra, la falta de coherencia y la gran improvisación, la falta de conocimiento y la falta de compromiso (me refiero a la gran diferencia entre los motivos que dio la Directora de IT de la muni de Rosario y el legislador de Río Negro). Otro ejemplo es la frase "a mí me gusta el software libre pero no pasé de Windows". La falta de criterio para decidir la elección entre conformar una SRL y una cooperativa. Si hubiera sido estudiante mío, no aprueba por error de concepto, anteponer un criterio de conveniencia a una cuestión de principios, habla de la falta de compromiso y de comprensión de los principios del cooperativismo. Pero tengo que sacarme el sombrero en cambio a los conceptos de Ricci, realmente partidarios del cooperativismo, un creyente del cooperativismo, pero todo lo demás que se dijo era cartón pintado. El tema de la tutela tiene que ver con varios conceptos que se vertieron desde el punto de vista del control (el presidente del INAES dijo que se cerraron 23000 cooperativas por fraude y los chicos del Hackaton, "entusiasmados" dijeron que hay 30000 cooperativas en el país, pero nadie notó la relación entre ambos númros, ciegos como estaban. La tendencia a definir cada vez más granularmente la elección de alternativas.

- Los nuevos enemigos. En los últimos días en Twitter hubo muchos comentarios sobre que Clarín no es el único grupo corporativo poderoso, que el si el criterio es ir contra la concentración de poder entonces habría que ir contra la mayoría de las trasnacionales. Los funcionarios presentes se hicieron eco de este concepto, con una velada promesa de ir contra las corporaciones dominantes. Y he aquí que sonó (yo creo que como arenga para la popu) Microsoft y Bill Gates como próximo enemigo a combatir. Yo creo que, pese a la convocatoria que tuvo, eso no sale de ahí. Con lo que en mi Twitter hice referencia al número de Les Luthiers cuando deciden elegir a un enemigo y eligen a Noruega, total "ellos qué se van a enterar". Pero además algo que la gente que está fanatizada no ve es tras la iniciativa de ir contra las corporaciones, como símbolos de la concentración del poder (con lo que estoy otalmente de acuerdo) hay una concentración de poder cada vez más gigantesca en el Estado. Y esto no es bueno. No interesa si al frente está la Madre Teresa de Calcula o Gandhi, el poder absoluto corrompe absolutamente.

- El fanatismo. El fanatismo es siempre malo, enceguece, oculta lo que está torcido, cubre, tapa, niega. Y de estas actitudes ninguna sirve para resolver problemas. Había mucha gente joven que no sabe qué es o qué fue el peronismo, sólo ha comprado lo bueno (que lo hubo). Había mucho fanatismo ciego. Se ignoraron montones de falencias, porque nadie estaba informado del pasado o muy poco habituados a segundas lecturas. Muy común entre la comunidad informática.

- Los lemas: lo militante. Es bien conocido el debate sobre el arte militante, el periodismo militante. No es algo del kristinismo ni del peronismo. Es anterior, viene de mucho antes, en donde las revoluciones de cualquier tipo hicieron uso de las armas del arte, de la comunicación y de las ideas para propagarse. El punto es que las revoluciones mueren cuando alcanzan el poder. Bueno, podrá haber mucha gente que no esté de acuerdo pero cuando el poder está legitimado ocurren muchas cosas que hacen que las revoluciones dejen de serlo. Eso es tema de otro post. Pero en éste, el punto es que no había "funcionarios" presentes, sino "militantes del cooperativismo". Cartón pintado. El viejo recurso del eufemismo para no decir algo por su nombre o para generar rechazos ocultando aspectos negativos de las palabras usadas. Ya he escrito algo sobre los eufemismos.

- Conceptos de valor. Cooperativismo, se habló poco del tema. La mitad mal, con errores, por parte de la mayoría de los participantes que hablaron del tema, con errores graves. Pero hubo también buenos argumentos. Tengo que destacar que Ricci realmente dio cátedra aunque demasiado brevemente. Tengo que destacar en el otro extremo una anécdota a raíz de una de las preguntas que el mismo moderador hizo para orientar un poco el tema (y el que repondió lo desorientó completamente). La pregunta era sobre qué le diría a los emprendedores que dudan entre constituirse como SRL o como cooperativa. Una de las reespuestas fue más o menos así: "Hay que ver el tema de la capacidad técnica (no aclaró que la SRL no tiene que presentar balance), la parte contable. Yo estaba en una cooperativa docente, entonces habían elegido al maestro de música para que lleve los números porque -hizo ademanes de minimización- no era muy importante su función y tenía más tiempo. Hay que entender que tienen que tomar a un contador para eso". Juro que esta respuesta no pasa ningún análisis. Está plagada de errores, descalificaciones y preconceptos.

- La Federación. Una muy buena noticia. Pero hubo algunas cuestiones inquietantes también respecto de esto. El tema del control desde el Estado, los cierres del INAES (que no digo que no estén justificados si fueron fraudes), la "rapidez" para nuclearse.

- La precarización laboral. Otro tema que merecerá otro post porque lo voy a encarar desde un punto de vista más sectorial que desde el cooperativimo. También un llamamiento desde el INAES.


-El hackaton. No tenía idea de qué querían hacer. Fue interesante y una de las propuestas de mayor valor, ya hablaré aunque brevemente de él.

- Plan estratégico 2004-2014. No voy a tocar este tema aquí, sino en los posts porque no fue parte de la jornada, aunque para mí tiene que ver y mucho.

IMPORTANTE: tengo que verificar los nombres, si hay errores, haré una actualización (también para mejorar un poco la redacción).

Buenos días.
 
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lunes, 11 de junio de 2012

Grave.

¿Grave? ¡Gravísimo!

http://www.izquierda.info/modules.php?name=News&file=article&sid=12872

Esta es del tipo de notas de las que es necesario hacerse cargo porque tanto si es verdad como mentira, implican cuestiones muy graves para la sociedad.

Si esta nota es mentira, es gravísimo. Y es necesario desmentirla porque implica un mecanismo de manipulación inaceptable.

Si esta nota es verdad, es gravísimo. Y significa que todos los políticos y periodistas son cómplices de la construcción de un liderazgo de un personaje aterrador.

Tal vez la gente no recuerda lo que ocurrió aquí durante el período de dominación militar. O mejor dicho, sí lo recuerda pero no quiere hacer memoria de las atrocidades que se llevaron a cabo en los centros de tortura. Tal vez es necesario volver a refrescar los detalles de las torturas, la picana, los submarinos, las violaciones múltiples, y otros abusos con todas las combinaciones en la que la imaginación no quiere incursionar.

Por eso me parece indispensable dejar claro si lo que dice esta nota es cierto o no. Si Moyano es este tipo de gente, un delator que aprovechó el aparato de torturas para construir su poder, guiado por su ambición, es necesario que se sepa. Si lo hizo por "convicción" también tiene que saberse. ¿De qué convicciones se trató? ¿Qué justificación puede oponerse? Yo quiero saberlo.

Si es mentira, también es necesario difundirlo y dejarlo en claro. Porque la manipulación a través de la información falsa o tergiversada es un gran crimen. Porque si Moyano es inocente de estas acusaciones, y es auténticamente un defensor de los trabajadores, esto significa que el acusador es cómplice de aquellos que buscan someter a la pobreza y las necesidades al grueso de la población que con sus aportes e impuestos, mantienen a una clase política abusadora y mentirosa.

Es gravísimo. Tanto si es verdad como si es mentira.

Y me parece gravísimo que ningún periodista ni ningún político considere que este tema sea importante como para instalarlo en la discusión pública.

No aclarando de este tema nos hacemos cómplices. ¿El abuso es grave sólo si nos toca a nosotros acaso? ¿Quién asegura que quien se sintió con la obligación de "limpiar" en el pasado ciertas ideas, no considere en el futuro que su deber es "limpiarnos" a nosotros?

Aquel que crea que puede mantenerse al margen eternamente se equivoca. Actuar y no actuar. Decir y callar. Denunciar o desentenderse. Cualquier postura que asumamos puede hacernos "elegibles" de la arbitrariedad.

Buenos días.





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viernes, 8 de junio de 2012

Amanecer.

Hace casi una década atrás empecé a pensar en las posibilidades del Teletrabajo. El Teletrabajo me llevó al Trabajo y mi vínculo con el trabajo. Simultáneamente presencié como toda una generación, joven y productiva estaba cayéndose fuera del espectro laboral y lo que estaba provocando en ellos. Algo andaba muy mal.

Mi naturaleza empática hizo que empezara desesperadamente a buscar respuestas, a ver si era posible pensar una salida.

Mi búsqueda me llevó a distintas lecturas, en libros y en la web. Hasta que luego de varias dudas, idas y venidas (que aún continúan y que supongo que seguirán estando en mí, por mi naturaleza cuestionadora), encontré varios conceptos en los que encontraba algunas respuestas, confirmaciones o, al menos, los mismos cuestionamientos.

Fue este año que empecé a atar cabos sueltos y poder juntar todo eso que llamaba mi atención y me generaba preguntas, sobre todo preguntas del tipo: "¿estoy YO en lo cierto si todos piensan lo que digo no tiene nada que ver con lo que venimos hablando? ¿estoy equivocada cuando me parece más importante otra cosa? ¿esto que creía antes, sigue valiendo ahora? ¿qué cosas de las que creía dejan de tener vigencia?".

Y sobre todo estos últimos 5 años fueron muy turbulentos en estos aspectos. Yo notaba algunas cosas pero, ¿cómo confesarlo? 

No soy otra. Soy la misma pero menos negada.

Todo lo que desde chica sentía que no era así, hoy veo que realmente no era así. O al menos ahora estoy un poco más convencida... o más acompañada. Y puedo poner en su exacta dimensión todos los "desubicada", "subversiva", "cuestionadora", "irracional", "ingenua" que me dedicaron muchas de las personas que se cruzaron en mi vida y que resultaron en una demora en mi "amanecer".

Todas las cosas que me preocupaban inmensamente terminaban en unos pocos motivos.

Todo esto viene a cuento de este dolor de ver a la gente pasarla mal, de lo que pasa con el trabajo, de Anonymous, de la ética hacker, de mis presuntos problemas con la autoridad, de mis dudas acerca del lado en donde está la ley, mis ideas acerca de la economía paralela, mi disgusto ante los excesos del marketing, del consumo, mi dolor al ver el daño que produce el dinero, mi indignación ante los dobles discursos y los eufemismos, mi impotencia ante los abusos del poder y al ver cuán limitados estamos en asegurar que cada ser humano pueda disfrutar los días de su vida con bienestar, mis cuestionamientos acerca de mi función docente, sobre el conocimiento, sobre la información...

Y fundamentalmente sobre lo que hacemos con todo eso. Creo que en mi función docente fue donde menos pude acallar mi verdadero ser.

Mi lectura me llevó por sitios y autores (que jamás vi en las bibliografías de la academia) en donde cada vez que leía pensaba: "no estaba tan loca", o se me abrían inmensos los ojos descubriendo que ahí estaba "justo lo que yo pensaba". Empecé a entender por qué me costaba tanto aceptar lo que me inculcaban, por qué siempre me sonaba que eso no era lo importante.

Y mi twitter se llenó de protestas. Busqué y busco todas las tendencias pero debo reconocer que no tengo tanta amplitud como hubiera deseado y que no puedo "seguir" algunas, ni aun para poder mejorar mis contrargumentos. Mi twitter se llenó de twiteros que informan de revueltas, marchas, protestas, denuncias y pensé:

... ¿será posible?

... ¿será posible que todavía tengamos una oportunidad?

... ¿será posible que el espíritu humano aún pueda aspirar a un amanecer?

... ¿será posible que deje de ser un sueño idealista confiar en el otro, ponernos de acuerdo y hacer algo creativo para tener todos un lugar (no físico) donde vivir mejor en todo sentido?

... ¿será posible que todavía podamos sacudirnos los prejuicios, olvidar nuestra necesidad infantil de tutela, de control, que dejemos de tirar de la falda de "mamá autoridad" cuando no sabemos resolver nuestras cuestiones?

Y ayer encima, una nota sobre Ivone Gebara: http://tinyurl.com/chy7qpm
No quiero ilusionarme pero creo que todos los que pensamos más o menos parecido sobre estas cuestiones, tenemos el deber de no perder la esperanza para que alguna vez sea posible.

Tal vez estoy sensible, porque escuché la noticia del incendio en otro geriátrico y lagrimeando (como ahora) pensé: ojalá nadie tuviera que terminar su vida así, ojalá nadie tuviera que ir a un geriátrico, ni a un hospicio. Cómo llegamos a este punto de apenas nacer y recibir un número y fallecer y pasar a ser una estadística.

Y lo que pasa en mi Twitter me llena simultáneamente de dolor y de esperanza.


Buenos días.




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miércoles, 6 de junio de 2012

Un dios, muchos dioses. Un hombre, muchos hombres.

PRIMERA APROXIMACIÓN (necesariamente habrá otras, no sé si escritas) para tratar de clarificar mis propias ideas (no olvidemos que éste es un blog de introspecciones, indagaciones, cuestionamientos y me tengo absolutamente permitido ir cambiando de opinión, es el decurso de mis aprendizajes).

Muchos de los principios morales actuales o del espíritu de las leyes tiene que ver con nuestro concepto y relación con la divinidad. Así que al momento de replantearme mi relación con la sociedad necesariamente debo replantearme mi relación con la divinidad.

El punto es que no puedo demostrar ni sentirme segura acerca de la existencia de un dios, "Dios", o de muchos dioses, o de uno o más demonios. Y en caso de existir alguna o varias de estas entidades no me siento limitada en mi comportamiento hacia mis congéneres por esta circunstancia. O sea, no cambia nada. ¿Por qué?

Supongamos que existe un solo dios, y que, como dicen las religiones monoteístas tradicionales, es perfecto, omnipotente y omnisciente. Si es perfecto, tiene que ser superior al hombre (insisto en las minúsculas). De los atributos y características de dios que dicen los hombres que éste detenta están:
-Adorar a dios
-Temer a dios
-No ofender a dios
-Colocar a dios por sobre todas las cosas
-No blasfemar
-Dios castiga
-Dios perdona
-Dios es santo
-Dios es amoroso
-Dios exige que cumplamos sus mandamientos

Veamos, si dios nos tratara mejor si lo adoramos, le temiéramos y cuidáramos todo el tiempo de no ofenderlo, sería un necio. Porque eso esperan los hombres necios y si dios es perfecto tiene que ser superior a los hombres y en particular superior a los hombres necios. Si Dios es necio, entonces no merece mi respeto y que haga lo que quiera.

Por lo cual, no creo que dios espere que lo adore, le tema y me cuide de no ofenderlo. Y andar por la vida como un cachorro con el rabo entre las patas, cuidándome de no recibir palos y pidiendo permiso todo el tiempo. No es mi estilo.

Por otro lado, las personas que se ofenden lo hacen porque consideran que se los ve de una forma que sienten injusta. Coloca a la persona ofendida en una situación de inferioridad, de ser juzgado. Dos cuestiones: ¿podemos nosotros, seres imperfectos hacer cualquier cosa que dios pueda sentir que es una injusticia hacia él? Y si es posible que se ofenda, ¿no será que pensando que dios es un necio, como las religiones sostienen antes lo que se le atribuye, estamos realmente ofendiendo a dios?

El temor. ¿Por qué habría de temer si es amor? ¿Qué entendemos por amor? ¿Ese concepto de amor que tenemos, justifica el temor?

El disciplinamiento. Castigar. El castigar va en contra del libre albedrío. Si el libre albedrío tiene condicionamientos, entonces no es tal. Si no puedo elegir qué hacer porque si hago ciertas cosas seré castigado, entonces el libre albedrío no es libre, sino condicionado. Si existe el castigo y éste es el infierno estamos en un nuevo problema. Porque la existencia del infierno demostraría que dios no es omnipotente. La existencia y la amenaza de un infierno coloca a dios en una posición de rendición, de no haber podido. Pone a dios en la obligación de castigar, de excluir, de no aceptar. Si el libre albedrío coloca a dios en una situación de impotencia, entonces o bien no existe el libre albedrío o bien dios no es omnipotente. ¿Acaso la amenaza no es un recurso netamente humano, indicativo de las limitaciones del que la ejerce y del ánimo de aplicar un poder arbitrario para lograr algo?

¿Y para qué es el libre albedrío? Es como decir "puede elegir cualquier color siempre que sea negro". O sea, si no elegís lo que yo quiero, te mando al infierno. ¿No es contradictorio? ¿No suena a muy humano esto? Y siendo dios perfecto no puede ser que parezca tan humanamente imperfecto.

Por otro lado, el disciplinamiento es algo que implementan los padres y los maestros con los niños, implica un reconocimiento de inmadurez. Los adultos ya no pueden ser disciplinados sino por la ley o los castigos sociales. El disciplinamiento implica resignar los propios deseos o inclinaciones a un criterio externo y contrario a nuestros deseos. Sino no habría disciplinamiento. El disciplinamiento es siempre arbitrario porque implica supeditar la propia libertad a algún tipo de amenaza de castigo. Sino es una elección. Y en las elecciones hay conveniencias y no amenazas. Si dios tuviera que recurrir al disciplinamiento no sólo mostraría su impotencia sino que además lo pondría en una posición dictatorial, con necesidad de mostrar su poder. No hay amenaza sin poder (real o imaginario). Y el poder es un atributo humano que es evidencia de imperfección, pues quien fuera perfecto no tendría necesidad de recurrir a un recurso tan bajo como es el poder.

Si el hombre puede razonar, apelar a la fuerza o la amenaza implica no reconocer todas sus posibilidades y por ende no respetarlo en toda su riqueza y creatividad. Por lo tanto, quien apele a la fuerza es porque descree en las posibilidades del hombre de actuar según el beneficio y por eso elige medios que implican la elección según el costo. Para mí, esto es una muestra de impotencia y debilidad.

Poner a dios por sobre todas las cosas. ¿Qué necesidad podría tener dios de que lo pongamos por sobre todas las cosas? Si es perfecto, ¿qué necesidad podría tener de nosotros, de nuestra adoración, de nuestro temor?

Los mandamientos, ¿son mandamientos de dios o son mandamientos de Moisés? Cuando uno los lee, ¿no suenan a muy humanos? ¿No suenan a la muy conocida estrategia de "no lo digo yo, lo dice el jefe" y con esa excusa te mantengo bajo control? ¿No suena a no querer hacerse cargo de las propias decisiones? Por ejemplo, ¿cuál podría ser el problema de desear la mujer del prójimo? ¿"Por las dudas"? ¿Qué ser perfecto podría prohibir a otro desear algo por si acaso se le diera por hacer algo para obtenerla? ¿Y cuál sería el problema en ese caso?

Santificar las fiestas. No las de cumpleaños o de graduación (que nadie se plantea si deben ser santas). Puro narcisismo. Sin palabras.

Si dios existe y es perfecto debe estar muy decepcionado de que hayamos estado dirigiendo nuestra energía en nuestro vínculo con él (porque eso es de hombres pequeños que se miran el ombligo), en vez de mejorar las relaciones de nosotros con la sociedad y procurarnos un bienestar ecuánime con nuestras propias posibilidades. Si en vez del temor a dios, hubiéramos desarrollado la empatía, la mitad de los problemas del mundo no existirían o al menos tendrían soluciones más sencillas.

Si existe un único Dios perfecto, omnipotente y omnisciente, no creo que Dios sea como lo pintan. No puedo creer que sea un necio, inferior a mí, que puedo manejarme con bastante cintura en todas estas cuestiones y que, cuando no puedo, es por mi propia imperfección. Y la verdad, no puedo respetar a un dios necio. Simplemente, si Dios existe no puede ser así.

Nadie me va a convencer de que Dios haya inventado un infierno para rostizar a las almas cuyos cuerpos y mentes "no le hicieron caso". Cosa más infantil no hay. No puedo creer que el "libre albedrío" sea uno de tantos espejitos de colores. Si Dios necesitara engañarme para que lo adore y me recate, entonces sería un necio.

Si hubiera muchos dioses en lugar de un dios (como muchos creen) estamos en una situación peor. Pues habría que multiplicar este sinsentido muchas veces y no sólo eso, sino que además tendríamos que lidiar con la competencia entre dioses. Cosa estúpida si la hay. Un Olimpo reflejo de la peor parte del hombre: sus miserias.

Lo mismo con uno o más demonios. Con la diferencia que el mal es más coherente que el bien bajo estas perspectivas y ahí sí tendría sentido tener miedo. Lo que no tendría sentido sería creer en la posibilidad de escapar de él. Entonces, ¿para qué preocuparse? Si nacimos para ser juguetes del mal, ¿qué posibilidad de redención tendríamos?

Lo más razonable para mí es pensar en un hombre (mujer, yo) y muchos hombres (la sociedad). Esto está en términos reales. No hay misterios sino incertidumbres. Existen las contradicciones, existe la empatía y la imperfección y todo empieza a tener explicaciones, pero fundamentalmente existe la posibilidad de resolver problemas. El bienestar empieza a poder ser considerado como un bien social y no como gracia divina, causa de castigo o resultado (culpable) de la ambición o la codicia.

Me parece más sano pensar en que como humanos podemos resolver nuestros problemas con nuestros naturales límites humanos.

Y podemos seguir recurriendo a Dios (si creemos) cuando necesitemos, pero un Dios con mayúsculas, no egocéntrico, no intrusivo, no dictatorial, no narcisista.

Buenos días.

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Los modelos.

Otro de los temas de los que quería escribir la semana pasada (eran tres y éste era el segundo), era el tema de los modelos.

Recuerdo dos cosas en particular que me hicieron pensar nuevamente sobre el tema. Nunca fue algo en lo que yo me detuviera mucho.

Una de ellas fue el Congreso de Pedagogía, creo que en el 2010 ó 2009 en la Fac. de Derecho. Fui al simposio de Ingeniería. Habían seleccionado a varios docentes para desarrollar el tema de los modelos. Para los ingenieros son fundamentales. Para todos los son porque todos nos manejamos con modelos, pero los ingenieros son especialmente concientes que trabajan con modelos.

Los expositores seleccionados se destacaban por algún desarrollo o algún enfoque en particular sobre los modelos aplicados a su materia. Todas las exposiciones fueron muy interesantes y aún más lo fue el broche final, a cargo del epistemólogo Dr. Gómez, creo que Ricardo Gómez. Pero antes, una de las expositoras habló del diseño, como tarea del ingeniero, específicamente el diseño de una solución. Esta expositora fue docente mía en Modelos y Optimización. Hablo de Silvia Ramos, quien junto a Juan Antonio Ramonet habían instaurado el paréntesis literario. En uno de los cuales uno de los temas fue precisamente "Del rigor en la ciencia" de J. L. Borges.

El otro punto de los dos que referí tiene que ver con los cursos de Didáctica que tomé en la Fac. de Ingeniería, con Julia Denazis y Alejandra Alonso. Algunas de las clases giraron en torno de la importancia de la forma. De hecho, alrededor de la frase "la forma es contenido".

Cuando afirmé que todos nos manejamos con modelos me refiero a que, siendo la realidad inmanejable, inabarcable, recurrimos instintivamente a una simplificación. Esa simplificación de la realidad es un modelo. Más intuitivo o más riguroso pero es un modelo: tiene elementos finitos y conocidos, un conjunto de relaciones entre ellos que explican los aspectos fundamentales de algún comportamiento y una cierta mecánica, real o imaginaria que permite hacer algún tipo de pronóstico sobre comportamientos o resultados futuros.

Frases como: "vayamos al punto", "lo fundamental es..." "teniendo presente que" "despreciando..." "atendiendo a..." y otras, nos ponen de frente a algún tipo de modelo.

Si el modelo contempla demasiados elementos o relaciones, pierde visibilidad. Precisamente la potencia, utilidad y belleza de los modelos reside en su simplicidad.

El problema es que un modelo siempre obedece a un cierto enfoque de un problema. Un cierto enfoque (que puede haber otros), que explican ciertos aspectos (otro modelo podría explicar otros), pero en ningún modo es la realidad. De ningún modo explica la realidad desde todo punto de enfoque.

Muchos economistas e ingenieros, se enamoran a punto tal de los modelos que se olvidan de las limitaciones. Fueron construidos para entender un problema, para estudiarlo o bien para ensayar soluciones pero no explican todos los aspectos de la realidad.

El modelo, que ofrece una visión particular de la realidad ofrece elementos de contenido. No sólo los elementos del modelo y las relaciones existentes seleccionadas (algunas relaciones podrían quedar fuera del modelo) operan restringiendo el alcance explicativo o exploratorio del modelo, sino que además, las decisiones en las que se basó la selección, también dan información acerca de preferencias, conocimientos previos, relevancia de factores, disponibilidad de recursos. Cada decisión en el avance del modelo, dice algo de sus modelizadores: la elección de los elementos a considerar, la decisión de descartar aspectos, de las circunstancias, de las motivaciones, de los recursos, con todas las conclusiones que cualquiera puede sacar a partir de estos elementos (otro modelo).

Pero además, la forma, el diseño también es contenido. No sólo las decisiones en torno del modelo sino la disposición de las partes, los materiales, la forma de usarlo, la presentación habla de las circunstancias de realización del proyecto, la oportunidad, la comunicación, etc. Y las conclusiones que saquemos en torno de este proceso, es también un modelo.

El problema es que no es la realidad. Nunca lo es, por más completo que parezca un modelo nunca es la realidad.

Y eso es algo que muchos profesionales y científicos, parecen ignorar.

Buenas noches.

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martes, 5 de junio de 2012

Una posible respuesta 1.

Al interrogante de si es posible confiar en el hombre, si la definición del hombre más acertada es aquella que lo muestra como un ser egoísta y abyecto, o por el contrario, como un ser generoso y empático pero que las circunstancias lo transforman. Hay aquí un párrafo que podría ser una punta para hallar una respuesta:

"Lo que en primer término se exige ahora de la Ética es que encuentre en el estudio filosófico de los materiales ya reunidos lo que hay de común entre dos series de sentimientos que existen en el hombre, facilitando así no una transacción o compromiso, sino una síntesis, una generalización. De estos sentimientos unos empujan al hombre a someter a los demás para satisfacer sus fines personales, mientras que otros lo empujan a unirse con los demás para alcanzar en conjunto ciertas finalidades. Los primeros corresponden a la necesidad fundamental de lucha que siente el hombre, mientras los segundos corresponden a una necesidad también fundamental: la de unión y compasión mutuas. Es natural que entre esos dos grupos de sentimientos se establezca un combate; por ello mismo es absolutamente indispensable encontrar, sea como fuere, la síntesis que los reúna. Esta necesidad es tanto más urgente cuanto que, careciendo el hombre contemporáneo de normas fijas para orientarse en ese conflicto, derrocha en empeños inútiles sus fuerzas de acción. No puede el hombre creer que la lucha cruenta por la posesión que tiene lugar entre hombres aislados y entre las naciones sea la razón última de la ciencia, ni puede creer tampoco que la solución del problema pueda conseguirse solamente predicando la fraternidad y la resignación, como lo ha hecho durante tantos siglos el cristianismo, sin jamás conseguir que reinara la fraternidad entre los pueblos y los individuos, ni siquiera la tolerancia mutua entre las varias doctrinas cristianas. Iguales razones inducen a la mayoría de la gente a no creer en el comunismo.Lo que en primer término se exige ahora de la Ética es que encuentre en el estudio filosófico de los materiales ya reunidos lo que hay de común entre dos series de sentimientos que existen en el hombre, facilitando así no una transacción o compromiso, sino una síntesis, una generalización. De estos sentimientos unos empujan al hombre a someter a los demás para satisfacer sus fines personales, mientras que otros lo empujan a unirse con los demás para alcanzar en conjunto ciertas finalidades. Los primeros corresponden a la necesidad fundamental de lucha que siente el hombre, mientras los segundos corresponden a una necesidad también fundamental: la de unión y compasión mutuas. Es natural que entre esos dos grupos de sentimientos se establezca un combate; por ello mismo es absolutamente indispensable encontrar, sea como fuere, la síntesis que los reúna. Esta necesidad es tanto más urgente cuanto que, careciendo el hombre contemporáneo de normas fijas para orientarse en ese conflicto, derrocha en empeños inútiles sus fuerzas de acción. No puede el hombre creer que la lucha cruenta por la posesión que tiene lugar entre hombres aislados y entre las naciones sea la razón última de la ciencia, ni puede creer tampoco que la solución del problema pueda conseguirse solamente predicando la fraternidad y la resignación, como lo ha hecho durante tantos siglos el cristianismo, sin jamás conseguir que reinara la fraternidad entre los pueblos y los individuos, ni siquiera la tolerancia mutua entre las varias doctrinas cristianas. Iguales razones inducen a la mayoría de la gente a no creer en el comunismo.

Nos encontramos, pues, con que la tarea principal de la Ética consiste ahora en ayudar al hombre a resolver esta contradicción fundamental."

Yo he mencionado, intuitivamente, la ética, también la moral (aunque un poco menos). Tal vez aquí nuevamente deba hacer una bifucación, que si, de hallar respuestas se trata, será bienvenida.

¿Está en la Ética la respuesta? ¿Deberíamos formarnos en ética? ¿Yo como docente y formadora? ¿Deberíamos certificarnos  en Ética?

Sigo escuchando el texto.

Buenos días.

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domingo, 3 de junio de 2012

Miedo y dolor.

Siempre me asaltan dudas. Sobre todo cuando veo los famosos "archivos" que como es bien sabido "nadie resiste". Pero hay archivos y archivos. Últimamente escucho acusaciones de todos contra todos y me pregunto: ¿es posible? ¿Es posible que toda esta gente haya tomado tan a la ligera las negociaciones en las que intervino y que no haya hecho un mea culpa por las consecuencias? ¿O no son ciertas? ¿O están exageradas? ¿O están trampeadas?

A mí me resulta imposible recordar los asuntos turbios o los escándalos que involucran a políticos y sindicalistas y luego de varios años no sé si me suena por algo bueno o algo malo. El problema es que naturalmente me pasa que cuando "me suena" un nombre, tiendo a creer que entonces puedo confiar. Deploro mi memoria en esos casos.

Pero sobre todo me asalta una gran duda. Cuando uno se vio realamente envuelto con ciertos personajes, ¿no puede ser posible que uno no supiera, no diera crédito a las sospechas, o no se haya dado cuenta?

No es exactamente esto lo que me pasó hoy leyendo una nota que había seleccionado hace algunos días atrás de izquierda.info.

Llegué a Izquierda.info no sé cómo, pero empecé a visitarlo porque saca todos los días las portadas de los diarios más importantes del país, no importa de qué tendencia. Eso me gustaba.

Luego encontré a su director o autor, Carlos Petroni y me pareció interesante tenerlo en Fb para ver qué publicaciones hacía. Yo no sé a qué línea ideológica reporta de todas las de izquierda que hay. No sé dónde están las simpatías de la izquierda argentina y me confunde bastante, pero sí sé que en general no estoy muy de acuerdo con varias de las declaraciones de distintos partidos de izquierda pero sí me interesa estar informada y la izquierda suele ser prolífica en información.

Ignoro si los informes y noticias que provienen de uno y otro lado (como la mayoría de nosotros), son ciertos, cuán ciertos, cuánto revelan, cuánto ocultan, qué fines persiguen. Y como lo ignoro, en general, "dejo en romojo" la información hasta que por algún motivo llegue a sentir que estoy en condiciones de formarme un juicio de valor.

Hoy vi un informe de Izquierda.info en donde se vincula a Hugo Moyano, entonces uno de los principales exponentes de la JSP, y otros militantes de las organizaciones sindicales, con la Triple A.

Me dio miedo. Si esto es cierto, es gravísimo.

Me da miedo que los mismos personajes que fueron protagonistas, actores o delatores, ejecutores, conspiradores y demás, de esa década tan difícil y sangrienta, sigan vigentes y que ignoremos o no podamos recordar cómo estuvieron vinculados.

Me da miedo pensar en los que hoy se inician y están engañados: porque no conocen, porque creen en sus colegas, compañeros, porque aún no tienen motivos para dudar y que terminen vinculados con quienes mañana se vincule con hechos inmorales, espúreos, cuestionables.

¿Y si hoy yo estoy vinculada con algún personaje oscuro y no lo sé? ¿Y si estuve vinculada con algún personaje oscuro y aún no lo descubrí o si estuve vinculada y simplemente desoí advertencias y las desestimé por ser crédula y pecar de buena fe?

Yo tengo millones de dudas. Millones de cuestionamientos. Pero siempre he sido muy honesta en mis creencias. Y tal vez peco de ingenua muchas veces, me parece que la gente, podrá parecerme equivocada o no, pero siempre actúa con honestidad intelectual. Y yo sé que no es así sin embargo no tengo evidencias.

Esa nota me dio miedo. Esta semana hablábamos de sindicatos con algunos compañeros, y había pedido el contacto de uno para informarme sobre la situación de la gente de Informática en otras empresas, y me enteré de algunos movimientos sindicales en la empresa en la que trabajo, su OS, y recuerdo haber leído sobre su pasado, las entregas que hubo y las desapariciones en las que resultaron... y me da miedo.

Digo. No puede ser, estas cosas no pueden haber pasado, es el producto de la imaginación de personas truculentas, paranoicas, de pensamiento conspirativo pero están equivocados, no pudo haber pasado todas estas cosas e impunemente presentarse como adalides de la lucha de los trabajadores, partidarios de la libertad, de los derechos humanos. No me entra en la cabeza.

Y me da miedo.

Y me da dolor. No quiero pensar que estamos en manos de un grupo de violentos inescrupulosos que nos usan como peones en sus partidas de ajedrez, sólo por ver quién queda primero en algún campeonato siniestro.

No quiero ser parte de ninguna de esas partidas. Porque si toda esta gente estuvo tan involucrada en el pasado, al punto de ser corresponsable de muertes y desapariciones, todos los otros que se iniciaban en la política, al menos habrán llegado a sospecharlo (en el caso de no haber tenido pruebas).

Buenas noches.


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sábado, 2 de junio de 2012

La honestidad.

Este tema me ocupará bastante me parece. Alguna vez escribí en algún otro post, "mientras sean necesarias las leyes". Y si bien no soy afecta a las lecturas de autoayuda, sobre todo cuando adormecen el cerebro, dejándolo reposar en un dulce y narcotizante laissez faire, debo reconocer que una vez haciendo zapping en la radio, caí en "El combustible espiritual" y luego de no acordar en la mayoría de las cosas que se dijeron/recomendaron, una me obligó a decir: Sí, es así, tiene razón.

Ari Paluch dijo, algo así como, "más allá de las religiones o las leyes uno SABE (casi intuitivamente) cuando uno está actuando bien o no". Y es verdad, algo nos muerde cuando estamos pisando la línea, pero sabemos que con un poco de cintura podremos marionetear algunas reinterpretaciones, mediante eufemismos sobre todo, de leyes, costumbres, lugares comunes y fundamentalmente cobijados en el hábito de mirar al costado tan apreciado por los porteños, por lo menos.

Y nos hundimos de a poquito.

Yo aún no leí "Una moral sin dogmas" que creo que tiene mucho que ver con varias de las cosas que he escrito anteriormente. Supongo que encontraré respuestas al tema de si es posible o no actuar bien si no somos educados con corsetes, infiernos, hombres de la bolsa, policías y parapoliciales. Si es posible o no, apelar a un sentido común por encima de las conveniencias contingentes y circunstanciales en donde el pensamiento rector sea "si la sociedad está bien, yo voy a estar bien" y nadie va a tener de necesitar avasallar a nadie para gozar de su vida como más desea.

Desde luego que hay que destruir varios males antes, inventados por la sociedad de consumo, como el mito del éxito, las necesidades creadas como poseer tecnología que no aporta nada y que por el contrario nos esclaviza y narcotiza... pero ese es otro cantar.

El punto es que en el fondo, sabemos qué está bien o mal.

¿Por qué a la gente le cae bien Robin Hood? ¿Por qué la gente decía "qué capo" al cajero del banco que había robado cierto dinero?

Hoy leía en un reportaje a Amanecer Fiorito de la Revista Sudestada que decía : "Yo no concibo que alguien me diga que es más honesto ir a trabajar que ir a afanar un banco, no cabe en mí".

A ver, a ver. Todavía una declaración así no compro. Pero tiene algunas ideas interesantes.

A la gente no le cae tan mal (salvo los que no se atreven a cuestionarse el tema de la propiedad ni aún cuando ésta no está tan clara) que Robin Hood le robe a los ricos para darle a los pobres, ni que un cajero "se avive" y le robe a un banco.

¿Por qué?

¿Por qué uno secretamente simpatiza con algunos robos pero denosta otros?

¿Será porque un robo contra una persona no es lo mismo que contra un banco, o una gran empresa, cubierta con montones de seguros, en donde no hay dueños, hay accionistas que igual cobran, y hay empleados que igual cobran?

No es lo mismo robar un minimercado autoservicio que la recaudación de un día de un hipermercado. Lo segundo es algo que muchos íntimamente viven como un acto de justicia. Una persona, dos o tres, con sus ingenios vencen todo el aparato de protección que monta una empresa. Si igual están cubiertos.

Esto es lo que he oído siempre, y seguramente vos también.

Las grandes empresas generan esta sensación de que no tienen dueños. Es así, los accionistas hoy son unos, en otro momento son otros, según quién compre las acciones y sólo responden por esa porción y retiran sus dividendos, una vez completas las reservas: reinversión, previsiones, etc, y una vez que están provisionados los sueldos y resuelto por diversos mecanismos el pago a los proveedores. ¿Cuánto representa el monto de un robo al resultado de una de estas grandes empresas? Centavos por acción que ni siquiera es seguro que no reciban igual, los accionistas que tienen ya resueltas desde antes todas sus inquietudes económicas y financieras.

¿Y las empresas fantasmas cuyo paquete accionario es imposible de rastrear: cadenas de apoderados, directorios off shore, empresas vinculadas, muchas de ellas, en el final de la cadena, sin actividades conocidas, puro "cartón pintado"?

La ley, que es convenientemente ciega, tiene los mismos mecanismos para todos. Pero aquellos con grandes recursos tienen abogados que saben dónde están las puertas traseras o como invalidar esos mecanismos.

Los robos a las personas o las pequeñas empresas cuyos dueños están ahí trabajando apesadumbran a todos.

Pero los robos a empresas que tienen como únicos representantes a gerentes y directores que ni siquiera hacen declaraciones en los medios y que igualmente tienen asegurados sus haberes, ¿a quién puede apesadumbrar? Sin duda que aquellos que hemos sido adoctrinados y que no nos hemos aún replanteado esto diremos "No robarás" o "Delito contra la propiedad privada" o simplemente "qué barbaridad, no hay valores".

Pero claro, trabajar es siempre más honesto.

Y Gasalla dijo en un reportaje en radio Mitre, la semana pasada: "todos los trabajos son dignos".

¡MENTIRA! No todos los trabajos son dignos, ni siempre trabajar es algo honesto. Hay trabajos en donde el trato es humillante, en donde los empleados son abusados desde el vocabulario, hasta el concepto que se tiene sobre ellos, cuando no hay hostigamiento frontal u otro tipo de abusos. Hace unos meses un compañero de trabajo contaba que un viejo director de IT, hace muchísimos años, una vez que el baño de planta baja se había roto y los empleados usaban el baño de planta alta (destinado implícitamente a empleados mejor conceptuados) se había dirigido a uno de ellos, sorprendido, calificándolo de "sorete" y de cómo se atrevía a usar ese baño. Y en una empresa que conozco, esta semana renunció la secretaria del presidente. Porque la presión era tan grande que no podía dormir desde hacía meses y se iba llorando apenas traspasaba la puerta. ¿Son esos trabajos dignos?

Y hay trabajos en donde cada vez es más frecuente tergiversar la verdad, dejar la culpa del otro lado, incumplir y hacer de cuenta que se cumplió y con creces. No importa si perjudica a sus compañeros. ¿Es eso honesto?

"Quien roba a un ladrón, cien años de perdón", dice el refrán.

Es lo que hace que la gente simpatice con Robin Hood. Es lo que hace decir en confianza "capo" al cajero del banco que se hizo con su dinerillo.

Mientras sean necesarias las leyes...

Hoy estamos adoctrinados que ciertos comportamientos "están mal" porque la ley lo dice, pero internamente no lo sentimos así. Muchos casos, pequeñeces. Otros son grandes cosas que de a poco vamos haciendo carne.

Si alguna vez pudiéramos volver a darnos cuenta, internamente, cuándo hacemos daño, y pudiéramos desarrollar la empatía suficiente para, naturalmente evitarlo, no necesitaríamos leyes. Yo sé que suena ingenuamente idealista. Sé que hay gente que igualmente hará daño a otros, pero eso igualmente ocurre, la ley no los detiene. Los honestos de corazón no hacen daño y no lo harían si no existieran las leyes. Como el que no tienen una personalidad adictiva no va a ser drogadicto ni alcohólico y como una mujer que desee un embarazo no abortará y como un matrimonio bien avenido no se divorciará.

Pero equivocamos de rumbo, en vez de desarrollar la ética, en vez de crear terrenos para que lo bueno prospere, creamos vallas. Y creada la valla qué necesidad había de desarrollar una sociedad mejor.

Buenas tardes.



DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

Mirando hacia atrás.

No hay caso, cada vez que miro atrás lo que pensaba, lo que decía, me doy cuenta de que constantemente algo voy cambiando. Pienso tal vez en ideólogos que han mantenido su pensamiento a lo largo de su vida. Las famosas líneas de conductas. A veces los cambios parecen sutiles otras no tanto.

Me doy cuenta de que cada vez que reviso algún tema lo hago desde algún cambio de enfoque. Y veo que es hora de hacer otros cambios.

Yo he cuestionado casi todo lo que me enseñaron. Y continúo haciéndolo.

Debería revisar en profundidad otra vez más qué cosas he escrito anteriormente sobre los temas sobre los que siempre escribo. Y hacer una nueva versión.

Pero ahora no.

Me voy a dar clase.

Buenos días.


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