jueves, 26 de diciembre de 2013

Buenos Aires sobrecalentada.

Lamento muchísimo la situación de los vecinos sin luz. No lo dije explícitamente, pero creo que está en la preocupación de todos, sobre todo de aquellos que han sufrido cortes prolongados en estos días, y sobre todo estos últimos días que han sido tan calurosos. Aquellas personas mayores, niños y quienes tienen su salud delicada, sufren en mayor medida la falta de electricidad. Probablemente estos cortes hayan dejando, además del vecino de Flores, algunas secuelas más, tal vez incluso alguna salud resentida que no contará en las estadísticas como directamente relacionada con los cortes. Y obviamente el agua, los edificios que no son grandes torres y de barrios más humildes, no cuentan con grupo electrógeno o sólo están para servicios básicos. Pero el resto de los edificios no tiene agua y tienen que subir y bajar escaleras con 10 baldes cargados o más para lo más básico.

Porque además del cambio climático, además de la tala indiscriminada que alteró el régimen de lluvias, además de la impermeabilización del suelo, además de los problemas de oferta o distribución de energía, hay otro factor: esta ciudad está sobrecalentada.

No sólo de ánimos, sino de artefactos.

Antes había un televisor por familia y una programación reducida, no había computadoras, ni tantos equipos de audio, ni tantos electrodomésticos, los teléfonos no eran inalámbricos y no se veían afectados por los cortes, los edificios eran más bajos y la gran mayoría no tenía ascensores, no había hipermercados con tanta iluminación y refrigeración. Los autos eran menos, mucho menos.

Todo esto que no existía es hoy un gran generador de calor. Cada artefacto es una estufa EN VERANO.

¿Sumamos a esto los acondicionadores de aire? ¿Las bombas de agua?

Todos los motores generan calor, mucho calor. La electrónica genera calor. Los procesadores de las compus y la tablets, los celulares, todo genera calor.

Antes había parques sin pavimentos, hoy los parques y las plazas tienen pavimentos o estructuras de hormigón, como la Plaza Aramburu.

Los edificios y el asfalto almacenan calor. Y lo irradia durante todo el día y toda la noche, sin agotarlo.

Los grandes shoppings, los grandes complejos de entretenimiento, con sus luces, sus heladeras y otros artefactos de sus patios de comida, la iluminación ornamental de los edificios. Todo eso genera calor, aunque sea luz fría, tubos fluorescentes o leds. Aunque sea minúscula la producción de calor, en el inmenso número, disparatado e irracional, también genera calor.

Y sólo por entretenimiento.

La luz del alumbrado público.

Cuando era chica, salía al patio y empezaba a contar estrellas y pronto ya no podía contarlas, se podía seguir el curso de la vía láctea, claramente por la densidad de estrellas. Hoy sólo en la ruta bien alejada de las ciudades puedo ver esa cantidad de estrellas. La ciudad está tan iluminada que los niños, si no han salido a la ruta o no han ido al planetario, no saben qué es una noche estrellada.

Eso y las luciérnagas entre las plantas del patio.

A pocas cuadras de mi casa, los vecinos de Juan B. Justo y Donato Alvarez esta mañana cortaban la avenida y por ende, el Metrobús. La esquina de Av. San Martín y Juan B. Justo, así como la múltiple esquina del Cid Campeador, tienen marcas de fuego, las calles de San Cristóbal están sembradas de basura y asfalto quemado, los cestos de basura faltan, usados como combustible.

Y los automovilistas embisten con sus fieras descontroladas a los transeúntes, en medio de la ira, cebados, cebadísimos, irracionales.

Unos contra otros, con sus rostros enfurecidos, ensoberbecidos por la omnipotencia de una fe excesiva en sí mismos, dueños de la verdad (entre otras cosas, la única verdad), sumidos en la autocomplacencia, centrados en sus fugaces y triviales necesidades.

Esto es la ciudad ahora. Esto somos. Y esto somos cada vez que encendemos un motor, una luz, y perdemos la calma con el vecino que ha sufrido 46 grados en la calle o 55 en su propia casa, de ventanas diminutas o mal distribuidas que dan a nauseabundos pozos de aire, hacinados entre sillones, mesas, sillas, muebles, home theaters, heladeras gigantescas, juegos, computadoras, máquinas de hacer ejercicio.


Igual nos podemos enojar pero no deberíamos perder la perspectiva.
El calentamiento global nos ha freido el cerebro y el alma.

Y nadie parece entender a nadie. La ciudad está sobrecalentada.

Buenas noches.

DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

martes, 24 de diciembre de 2013

¡Feliz Norte!

¡¡Se nos termina el calendario ya!! ¡¡A arrancar las últimas hojitas y a estrenar un calendario nuevo!!

¿O no...?

Si nos despegáramos un poquito del calendario, cada día empieza una semana, un nuevo mes, un nuevo año, el resto de nuestra vida.

El año que empezó ayer se diferencia del de hoy en tan sólo un día: el día de ayer.

¿Valió la pena?

¿Valió la pena que el año que empezó ayer difiriera del de hoy en ESE día?

¿El día de hoy caminaremos en el sentido que expresamos todos los años en los brindis burbujeantes e hipercalóricos de esta última semana fija?

Cada día..., ¿qué digo día?, ¡cada hora!, trae la oportunidad de un año distinto, una década o incluso 4 gloriosos días (cuatro, quince, treinta y ocho...) de virajes correctores hacia la dirección que nos señala la brújula de Jack Sparrow, cuyo norte señala siempre la dirección de nuestros deseos.

¿Y cómo está nuestra brújula?, ¿está loca?

¿O señala firme en una dirección?

No es necesario brindis ni regalos, ni black fridays ni cyber mondays, ni sale 80% off, ni nos vamos (ahora sí nos vamos), ni liquidación total... Meras distracciones. Nada de eso pone en firme la brújula. Por el contrario, la enloquece.

Cada minuto, más aún a pico seco y casi en silencio, es bueno para arrancar en la dirección de nuestro norte. 


En este minuto empieza mi próximo minuto. Yo he virado bastante ya en dirección a mis deseos pero aún falta. Falta bastante. Mi Norte, como todo buen norte, es luminoso. Pero el camino tiene algunos renunciamientos más y no se hace fácil, a veces.

Pero lo interesante es proponerse un buen norte, no uno banal. Un norte que valga la pena hacerlo a pie, con poco equipaje, lentamente y en compañía, disfrutando del viaje. Y fundamentalmente sin dejar de mirar al costado. Tal vez dejar sí, de mirar un poco arriba, porque intimida, y abajo, porque da arrogancia.

Tal vez hoy (como lo fue ayer y lo será mañana también) sea un buen día para ponerse a pensar con otros un buen norte para ir andando juntos, si no lo teníamos de antes.

Así que... 






¡¡Feliz Norte!!



Buenos días.


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lunes, 23 de diciembre de 2013

Supuestos.

Marcha conmemorativa del viernes 20 de diciembre de 9 de Julio y Av. de Mayo a Plaza de Mayo. Montón de banderas multicolores. Siglas conocidas y nombres desconocidos.

Partidos políticos, asociaciones y colectivos independientes, gremios, agrupaciones estudiantiles. Gente buscando a sus pares, a sus afines. Lista de oradores libre; no sé si completamente pero sí bastante libre. Eso es lo que más me gusta. Te anotás y hablás. Discursos breves, contundentes, sin vueltas ni mucha manipulación demagógica. No lista de oradores "calificados", "autenticados", "garantizados" de presunta pureza ideológica e identificación certera con un proyecto a una línea.

Eso me gusta.

Todo en calma. Algunos nos fuimos antes de finalizado el acto por otras ocupaciones. A la noche, la noticia: "Un grupo de 10 anarquistas intentaron quemar un Mc Donald's". Separé la nota para leerla luego. Era de Parrhesia. Decía poco. Había una foto con unos pocos pibes caminando y ni rastros de ninguna acción directa ni actitud sospechosa. Al de la bandera negra lo he visto dando vueltas en la marcha, saliendo y entrando en varias oportunidades.

Montones de fotógrafos que como yo, querían plasmar sus impresiones de la marcha. Linda la gente en la calle, con sus colores, sus rostros distintos, lindo los jóvenes, con sus causas. Me gusta la actividad, me gusta la gente hablando, diciendo, proclamando sus ideas.

Pero no fue sino hasta hoy que busqué más información.  Leí con atención la nota de Parrhesia. Pregunté a conocidos si sabían algo. La foto no me decía nada.  Pibes caminando. No voy a estigmatizar a un pibe porque lleva unos pelitos parados y porta una bandera negra, o porque se cubrió el rostro (había muchos con el rostro cubierto pintando paredes).

Busqué en Youtube, ¿algún video del atentado?.

Nada.

Busqué en Twitter. Algunos progres indignados o entristecidos y todos refiriendo a la noticia de INFOBAE.

¡Oh, sorpresa!. La nota de Parrhesia ES la de INFOBAE. ¿El afán de anticipación tal vez?

Reviso los tweets de Twitter. Todos refieren la noticia de INFOBAE, el link directo o de páginas que refieren o CALCAN la noticia de INFOBAE.

Ahá.

Yo pensaba escribir algo sobre los motivos de los troskistas para impedir el atentado pues no entendía el por qué, desde los ideológico... o tal vez sí.

Me encuentro con una única fuente que habla de posibles hechos perpetrados por supuestos actores pero no hay fotos de la acción directa, ni videos que yo haya encontrado. ¿Entonces hablo de los motivos de los troskos que sólo la burguesía entiende y aplaude?

¿O hablo de una noticia que hace pensar una cosa y no aporta una sola prueba?

¿Que nos hace preguntarnos a algunos, entristecernos a otros, sin una sola prueba de lo que ocurrió, en qué escala y cuáles fueron las condiciones de contexto?

¿Con toda la gente que había fotografiando, con terribles cámaras fotográficas y filmadoras, con muchos medios cubriendo el evento, y cientos de celulares registrando la marcha?

¿Nadie subió nada todavía?

Por favor, si alguien me ayuda y aporta links (que no sea la nota de INFOBAE ni de sus repetidoras), agradeceré para informarme.

Buenos días.


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jueves, 12 de diciembre de 2013

Otro diciembre de saqueos II.

Yo no recuerdo haber escuchado, como ahora, algunas opiniones con cierto matiz justificador, en algunos periodistas.

En general, la gente que conozco de clase media, se pronuncia en el mismo sentido de siempre: negros, delincuentes, salvajes. Una indignación por socavar la propiedad que se equipara o incluso supera a otros crímenes, aún más atroces, como el genocidio, la violación o abuso de personas de todas las edades, la trata de personas, etc. Digo esto porque es gente que se expresa con un libreto políticamente correcto (difundido por los periodistas políticamente correctos, sentenciosos) pero sin convicción respecto de estos temas. Y es evidente que se preocupan más por la propiedad y la seguridad vinculada a la propiedad que por las personas y la seguridad vinculada con la dignidad o la libertad de las personas.

Pero lo que me llama la atención es que he escuchado a varios periodistas hablar de varios temas que no recuerdo que se hayan desarrollado con detenimiento anteriormente (sino meramente al pasar como quien no tiene interés en dar entidad al tema): el "hambre" de consumo favorecido por el capitalismo de consumo, el "foquismo", las teorías del desencadenante político (el "aparato" de Fulano, operando en todo el país como en el año tal, o la presión de la policía en connivencia estratégica con tal o cual fuerza política).

Lo que apareció como elemento de entidad (creo que "nuevo") en este saqueo es la formación de defensas formadas por vecinos de los comerciantes atacados. "Milicias" defensivas, incluso armadas.

Y además hoy, se citaba una encuesta llevada a cabo por un diario de Tucumán que decía que, de algunos miles de visitantes, la mayoría decía que después de estos saqueos, la policía ya no era confiable.

Y también se destacaba que los vecinos armaban "barricadas" para esperar a los saqueadores.

Esto trae ingredientes novedosos para mí. Uno, que un periodista remarque este "sentimiento" de los digitalizados de Tucumán respecto de la confianza en la policía. La otra, el uso de "barricadas" como si se tratara de otra cosa, de una resistencia ante un ejército ocupador o represor y no como, en este caso, dos sectores de la sociedad enfrentados.

Y lo más raro de todo para mí es que no es que se pueda decir: "los periodistas de derecha dicen X, los periodistas de izquierda dicen Y, los periodistas oficialistas dicen Z". He escuchado oficialistas decir Y, o los de izquierda decir X, o cualquier otra combinación.

En algún caso también leí de una connivencia de ciertos políticos (no activistas foquistas) preparando el terreno para plantar o fortalecer un candidato, mediante la estrategia de mostrar la necesidad de reforzar las fuerzas de seguridad, de reforzar la necesidad de sanciones, de mayor presencia policial, o de gendarmería. Ya se sabe a qué apuntan este tipo de consignas.

He escuchado también gente hablando en términos de "propiedad" en una forma distinta: destacando algo que mencioné más arriba, esta falta de escala entre la reacción ante la vulneración de los derechos de la propiedad frente al derecho de integridad de las personas. Y esto también es raro para mí. Escuchar a algunos filósofos, periodistas o militantes de partidos o ideologías que nunca cuestionaron la propiedad y sus derechos, pronunciarse en esta línea, como empezando a ver, a descubrir esta otra arista.

Otros comentarios que me sorprendieron han venido de parte de algunos abogados, en este último mes (no antes), y no relacionado con los saqueos, hablando de algo que alguna vez mencioné en algún post anterior: el derecho de propiedad como derecho de restricción, de exclusividad de uso. Jamás había escuchado encuadrar el derecho de propiedad bajo esta perspectiva de boca de abogados.

Pero hay otro tema controvertido de lo que aún no he escuchado hablar y que será tema de otro post porque sonará a derechoso pero que es algo que siempre me quedó "picando" y seré sincera a explicar por qué me hace ruido.

Buenos días.


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viernes, 6 de diciembre de 2013

Torciendo a la derecha.

Una de tantas, la simplificación de la realidad que habla de derecha e izquierda al conjunto de variantes ideológicas respecto de algunas cuestiones que ya dudo bastante, que signifiquen algo. Digo que a veces la izquierda y la derecha se parecen tanto en sus extremos que ni sé si tiene sentido (en esos puntos) distinguirlas.

Por ejemplo, ¿podemos decir que la izquierda tiene mayor sensibilidad social? Y... no estoy segura. Lo que cambia es el sujeto que ayuda al desprotegido o a quien no tiene medios propios. En la izquierda es el estado, en la derecha es el rico, el que tuvo oportunidades y que siente lástima por los pobres o bien temor por su alma y lo hace por caridad para agradar a Dios, o bien por temor a perder su bienestar y quiere que estén conformes y no perturben la supuesta paz social.

Así que sería mejor redefinir qué voy a considerar derecha en este post. Como una dirección y no como una categoría.

Para este post, ir hacia la derecha quiere decir empezar a creer en que el orden propuesto por las empresas es el único o al menos el mejor posible. Que todo se puede racionalizar y que se puede racionalizar en forma objetiva, de forma inequívoca. Lo cual garantiza que ser racional implique pensar o aspirar todos, más o menos a lo mismo: lo razonable. Que la gente se divide en vagos y gente bien, o al menos, gente como la gente. Que si no gozás de bienestar, tenés derecho a pretender a él sólo si sos más talentoso, más inteligente, más esforzado o más hábil. Que los que no piensan como ellos no tienen cerebro, no pueden pensar y no tienen derecho a conducir un país, una empresa, o incluso tampoco opinar. Que no se puede hablar si alguien no conoce lo que ellos conocen (aunque conozcan más u otras cosas que incluso sean más relevantes). Que su diagnóstico de la realidad es el único razonable. Que la variedad de ideas consisten en diferentes formas de aspirar a lo mismo y no aspirar a distintas cosas. Que el esfuerzo individual debe ser premiado por encima del esfuerzo colectivo y que el esfuerzo colectivo es preferible ni tenerlo en cuenta. Que las leyes son para los que no tienen cabeza, no para ellos. Que el castigo hace cambiar a la gente, principalmente a los delincuentes. Que todo debe remitirse a su valor comercial. Si un terreno está bien ubicado o tiene un bello paisaje, mejor es aprovecharlo comercialmente y amerita justificar cualquier acción para despojar a sus actuales poseedores, sobre todo si "no tienen cabeza". Que cualquier emprendimiento comercial o industrial es bueno por su "derrame". Incluso la servidumbre. Que los que "no tienen cabeza" tienen derecho a sobrevivir, sí, pero mansamento sin exigir mayor bienestar. Que su trabajo vale más que el de otros, más operativos, menos creativos, más repetitivos. Que tienen más derecho a opinar y que tienen más derecho a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. Que tienen derecho a ser escuchados pero no tienen la obligación de escuchar "pavadas". Que la autoridad debe ser siempre obedecida. Que la obediencia es un valor casi supremo y que el cuestionamiento no es elegante. Que las cosas no se dicen directamente, sino sólo cuando no hay más remedio y con eufemismos e incluso mentiras.

O sea, que hay jerarquías de personas con todo lo que implica, autoridad de opinión, derecho de mandar, obligación de ser escuchados u obedecidos, derecho a aspirar en base a algún mérito.

Yo tomo estudiantes en mis materias poco después de que comienzan o promediando la carrera. En algún caso los he tenido en varias materias y los he visto madurar. En otras ocasiones, he sabido de ellos nuevamente ya recibidos.

Lo que noto es que en mi carrera (Informática), los jóvenes, a medida que aumenta su experiencia laboral, se van torciendo a la derecha.

No creo que tenga que ver con la madurez porque grandes pensadores, en la medida que se han ido poniendo sabios (lo digo porque las cosas que dicen trascienden y son objeto de reflexión) suelen alejarse de la derecha hacia algún otro lugar.

Yo creo que tiene que ver en parte, con el adoctrinamiento que sufren a través de las empresas, y la publicidad.

En las empresas les hacen sentir que son parte. Y ellos interpretan que eso significa que una parte de la empresa les pertenece. Se la apropian, se la visten. Una falacia del razomiento. La persona le pertenece a la empresa y no al revés.

Ponen consignas manipuladoras en los mails, las charlas al personal. Imponen cursos de integridad, de políticas de la empresa, de compromiso con la visión y los valores, maquillan un credo a partir de la misión de la empresa. Y es permanente. Premian, premios simbólicos o no tanto. Reconocimientos.

Por el otro lado también aleccionan. Cuando de inflan un poco, te tiran un par de hondazos para que bajes: una rotación, una freezada. Te dosifican los aumentos en forma discrecional. Te exigen cada vez más, te alejan la zanahoria. Te desnaturalizan tu mejor forma de hacer las cosas con exigencias que te alejan de tu óptimo. Te imponen tareas improductivas. Todas cosas para disciplinar.

Por un lado te exigen creatividad y proactividad y por el otro te ponen trabas y límites. Te lanzan una batería de sánimos y desánimos en forma directa o bien indirecta a través de "castigos" aleccionadores hacia otros. Generar una ética del individualismo, el chupamedismo y la delación incluso.

Todo eso y mucho más, en cuentagotas y disimuladamente. Porque dicho así cualquiera se resistiría para no sentirse un imbécil, pero el truco está en hacerlo suavamente y de a poquito como el sapo del consabido ejemplo.... Me refiero a eso que circula acerca de por qué un sapo puede morir hervido sin resistencia. Se lo pone en agua fría y se calienta muy de a poco. El sapo no percibe el cambio y por tanto no registra el peligro hasta que está hervido.

Del mismo modo la gente es sometida a un sinnúmero de instrumentos sutiles y es muy difícil darse cuenta cuando estás en la mira. Los mimos y las mentiras blancas tranquilizadoras permiten que uno dócilmente acepte una vuelta de tuerca más.

En Informática aún más que en Administración, Economía y Contador Público, El recibir mejores sueldos porque coyunturalmente estamos de buenas nos hace un poco cómplices y ciegos.

Y de a poco vamos incorporando esos credos de más arriba.

Yo he visto la transformación en tantos pero tantos...

Las promociones laborales, son casi mágicas al respecto. Los más rebeldes y cuestionadores se convierten en fundamentalistas del orden, de la estructura, de la empresa.

Y cuando tienen 3 ó 4 años de experiencia laboral en empresas, ya casi no tienen una conciencia social, más que a través de la lástima o la caridad.

Se hacen neodarwinistas. Pueden mantener un discurso más humanista pero sólo a efectos de corrección política.

Y no son más maduros, por el contrario, son más infantiles, más dependientes, más ingenuos. Aún cuando ellos mismos (creyéndose originales en sus ideas) empiezan a implementar esos mismos mecanismos de manipulación para la formación de la gente a su cargo y diseñan los incentivos y elucubran los castigos, sutiles para no generar resistencias ni alterar los ánimos. Ni aún cuando ellos mismos lo hacen, toman conciencia del proceso que les fue aplicado.

¿Cómo se los rescata?

Algunos, los que no llegan a la cumbre (los más) y son expulsados finalmente, vomitados por las empresas que se sirvieron de ellos y dejaban como al pasar, sembradas algunas ilusiones, sin saber cómo valerse por sí mismos, infantilizados, obedientes sin confianza en la propia iniciativa, recién ahí algunos toman conciencia. Pero es tarde para elegir otro camino y sólo queda el resentimiento, el dolor y la sensación de fracaso o de haber sido un idiota útil. Es tarde para hablar de unirse.

Han perdido la capacidad de solidaridad, saben dividir la tarea pero no saben cuidar unos de otros y apoyarse.

El imán económico e individualista de la derecha, los esclaviza y los fagocita, los disgrega, los desmembra.

Y si antes de la decepción, mucho antes, cuando se creen omnipotentes, florecientes, sin techo, sin límites, se hacen docentes, el daño se potencia.

La conciencia se anula antes. El humanismo se anestesia de plano. Se les inyecta hormonas al pragmatismo y la falta de escrúpulos.

Yo que a veces los veo crecer a veces miro con tristeza como maduran en sus formas y cómo se alejan de los otros, de la empatía, cómo se hacen individualistas, cómo se subsumen en el pensamiento único.

Y yo estoy segura de que tal vez ellos me miran a mí y piensan que me he quedado. No que he retrocedido y me he bajado. Yo sé que dejan de querer escucharme porque sienten que mi discurso "tira para atrás", es pesado, reiterativo.

Seguramente una parte de mí que no se da cuenta de sus limitaciones.

Pero gran parte de las cosas que digo y hago son elecciones concientes, e incluso renunciamientos. Tal vez equivocadas, pero concientes.

Y si, produce el mismo efecto de alejamiento tal vez.


Buenas noches.



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miércoles, 4 de diciembre de 2013

Otro diciembre de saqueos.

Hoy el tema es el saqueo.

Es difícil opinar sobre el tema disientiendo en algún punto con la opinión generalizada. Porque la gente, con su tradición disciplinaria, considera que es indisplensable condenar sin más trámite sin ningún tipo de consideración.

Pero el fenómeno del saqueo es muy complejo y su tratamiento por parte del periodismo para mí (siempre para mí) está lleno de falacias, que se potencian cuando el público suma su opinión.

Un saqueo tiene algunos elementos según yo veo (esto no es un análisis sociológico ni mucho menos) y que proviene por quedarme tildada cada vez que hay uno y he visto desfilar varios durante mi vida.

-El conjunto de actores desencadenantes.
-El conjunto de motivos inicial.
-Los socios.
-La evolución del saqueo
-La oportunidad
-Las consecuencias del saqueo
-Las reacciones de la gente
-Las reacciones del estado.

(Actualizaciones al final)

La clase media (desde la clase media baja a la alta) y alta son acérrimos defensores de la promoción social (no voy a discutir si está bien, mal, qué opiné en el pasado o qué opino ahora de la promoción social). Esto tiene varias implicancias, una de ellas es que una vez conquistado un escalón más, son los más duros defensores de las barreras que los tenían antes por debajo, ahora por arriba y el esfuerzo que les significó ese ascenso social. Se defiende la barrera porque traspasarla fue un logro. Y los logros se defienden. En esta defensa no está implícita que el sistema levanta la barrera a unos pocos de los muchos casos que aspiran y que una muy pequeña parte del logro tiene que ver con un mérito de esfuerzo o de contribución de valor que explique el ascenso. Esto los hace en las víctimas inmediatas de las falacias de razonamiento. Y es aprovechado por algunos de los interesados en los saqueos (siempre para mí) porque fomenta que los saqueos sean leídos de una única forma (pensamiento único) y por ende fácilmente manipulable por el actor social que está controlando los desencadenantes iniciales.

El conjunto de actores desencadenantes.

Algunos saqueos (no diría todos) son iniciados por algún sector: punteros, líderes sociales, personajes de la alta política, mafias o el pueblo, están entre los posibles iniciadores.

En algunos análisis algunas personas no indican que sea necesaria una organización. Esto es sólo verdadero si el actor desencadenante es el pueblo (por el motivo que sea). Pero es muy difícil de demostrar que haya o no algún tipo de organización.

Lo que le sorprende a la clase media para arriba es que si no hay organización previa, se desencadene casi explosivamente como ocurre. Algunas personas con las que he hablado del tema en el saqueo anterior, creían firmemente que el inicio había sido espontáneo y que la gente se sumaba por su necesidad dada de hecho la oportunidad del saqueo. Y sobre todo que, de no haber necesidad, el saqueo no "prende". Otras personas en cambio, opinan que siempre hay punteros o líderes sociales detrás y que el núcleo iniciador desencadena y una vez encendida la mecha el saqueo se retroalimenta solo.

Hasta acá el pueblo en forma espontánea o líderes sociales y punteros, con ciertos fines obedeciendo o no a la alta política o mafias.

¿Mafias? ¿Qué mafias? En el saqueo de hoy se mencionó narcotráfico. Ojo, que el narcotráfico no es una mafia autónoma, es una mafia socia de la política. Sin el brazo político no hay mafia y en algunos casos, sin la mano de la mafia, algunos políticos no existirían.

En síntesis, los actores pueden ser diversos.

El conjunto de motivos inicial

Yo creo que este punto es el más espinoso. El saqueo cuando es justificado lo es por el hambre. Pero el fenómeno es tan complejo, se deriva en tantas variantes y es alimentado por tantos intereses satélites que es imposible saber si el motivo desencadenante fue el hambre.

Ojo, que hoy "hambre" significa muchas cosas. No sólo de alimento.

Los motivos iniciales, en el caso del "hambre" obedecen a distintas lógicas. Desde la perspectiva del periodismo la lógica dominante es la de la clase media que mira temerosa el saqueo. Pero hay otras lógicas que no trascienden y no sólo que no trascienden sino que ni siquiera se escuchan. Incluso tal vez ni siquiera tienen interés en que sean conocidas.

Conversando del saqueo anterior con gente no tan crítica, me decían algo así como: "lo que le molesta a la clase media, es que el saqueo no sea primitivo sino que obedezca a una lógica más avanzada. A nadie se le escapa que la reventa de un LCD permite comer más tiempo que varios kilos de arroz y harina y que además permite satisfacer otras necesidades: remedios, ropa, etc".

Este para mí, fue un ingrediente novedoso, Los primeros saqueos habían sido a supermercados, alimentos y electrodomésticos más algunos juguetes. Algunos de cuyos bienes se destinarían al consumo y a la satisfacción de necesidades. El resto, a la reventa. Luego aumentó el saqueo de bebidas alcohólicas de alto valor (en 4x4) y en negocios que no eran supermercados. Esto es ya un patrón. En el saqueo de ayer fue igual. Y esto muestra que es un fenómeno con identidad y que confluyen distintos actores con distintos motivos a lo largo de la evolución del saqueo. Algunos políticos llamaron a estos actores que se suman después "oportunistas".

Algunas personas no conocen o consideran el saqueo con fines de reventa para maximizar el beneficio del producido del saqueo y consideran que los artículos de lujo se destinan al consumo. Esto también es interesante porque implica que la clase analizadora, considera válido el consumo de ciertos artículos sólo para su clase. Y por otro lado, niega y condena el efecto de las prácticas de estímulo al consumo por parte de las empresas y los estados. Estímulo que considera válido si se produce en sectores que se hacen de fondos también mediante el delito pero solapadamente como la estafa, el lavado de dinero, las mafias y testaferros. El hambre es hoy también hambre de igualación en el consumo, ya que la lógica dominante ES el consumo.

Pero en este saqueo se suman otros factores como muy visibles que no quiere decir que en saqueos anteriores no aparecieran, sólo que ahora son muy notorios. Por un lado un enfrentamiento entre la policía y el Gobernador De la Sota. Luego un reclamo salarial que involucra a las familias de los policías y que explicaría el acuartelamiento. Estos dos hechos no parecen ser inocentes porque conducen a la liberación de la zona.

El otro factor es el silencio de estado nacional. Se dice que se ha pedido la intervención de gendarmería. El estado nacional primero hace silencio y en instante el estado está diciendo dos cosas: que no hay llamado del gobernador de la Sota (que sí twitteó el pedido) y que las provincias son autónomas. También Capitanich está diciendo que la gendarmería está para otra cosa. Interesantes estos dos puntos. Recordemos las intervenciones del estado nacional en conflictos previos y el uso que se hace de la gendarmería, por ejemplo, custodiando las "fronteras" de las villas.

¿Hay motivos políticos entre los motivos desencadenantes del saqueo?

¿Hay mafias?

Dentro de los motivos que se mencionan hoy es el narcotráfico como socio político y policial. Es fundamental tener en claro que el narcotráfico es socio en unos casos y mandante en otros, de la clase política y de las cúpulas policiales según estudios de investigadores especializados en las universidades. Esto no es una mera presunción.

Si es así, entonces cada vez queda más invalidado y sospechado de inexistente para próximos saqueos, el motivo del "hambre".

Que no quiere decir que no se use como "mecha". Mientras haya pobres, mientras haya estímulo al consumo, habrá mecha. Mecha para encender el conflicto. Sólo basta que algunos pocos emisarios, desde sus motivos políticos la enciendan.

Pero habrá víctimas.

Los socios

En este punto a nadie se le escapa que dentro de los actores tenemos los iniciadores, la mecha y también los socios. Los socios aparecen después. Aparecen como mejor equipados, aprovechando la confusión para su propio beneficio y sin escrúpulos. Aparecen en el medio del conflicto. No recuerdo que hayan sido apresados estos socios.

Es difícil saber quienes son socios y quiénes iniciadores.

¿Un saqueo se produce por "hambre" y es aprovechado por políticos y líderes sociales?

¿O es iniciado por políticos de los distintos organismos, punteros y líderes sociales, cooptando sectores afectados por el hambre o directamente delincuentes?

La evolución del saqueo

El saqueo se inicia y luego por un tiempo crece en forma descontrolada. Una vez encendida la mecha no se sabe qué puede pasar. Desde el oportunismo de los particulares por mero robo apropiativo a los atentados políticos.

La evolución se produce en dos carriles: el fáctico y el ideológico.

Primero uno, luego el otro y ambos con su propia evolución.

En el carril fáctico se inicia en los supermercados, y en ciertos productos: de consumo (alimientos y electrodomésticos principalmente), luego en artículos de lujo destinados al consumo y la reventa. Más tarde si la situación no es reprimida, se extiende a transeúntes, vehículos y viviendas particulares.

Algo que olvidé (y estoy actualizando) es el efecto multiplicador. Un saqueo promueve otros saqueos en otras localidades como si se tratara de una reacción en cadena... si las condiciones son propicias. Espontáneamente o aprovechadas por punteros por motivos políticos locales o bien puramente ideológicos.

Dentro del carril ideológico, la primera componente es la decisión de intervenir o no y cómo. ¿Represión? ¿Negociación? ¿Intervención (entre estado nacional y provincial, provincial y municipal? ¿Policía? ¿Gendarmería?.

Dentro del carril ideológico también están los medios: ¿cómo se cubrirá? ¿qué se destacará y POR QUÉ motivo? ¿Qué se desea estimular en la opinión pública? ¿Cuáles serán las declaraciones? ¿Quiénes analizarán el tema? ¿Qué opiniones serán elegidas para ser retransmitidas y cuáles ignoradas para que no se difundan?

Y también entre de esta dimensión estará la consabida búsqueda de responsables. Yo personalmente soy desconfiada. Se desencadena la caza de brujas en todos los ámbitos. Las víctimas propiciatorias: líderes sociales que hayan O NO tenido intervención pero ya que estamos, aprovechamos, el intendente, la cúpula policial, el gobernador, el ministro del interior. Por haber actuado reprimiendo o por no haber actuado permitiendo, liberando la zona o fomentando los enconos (tipo de represión, a quiénes se persigue y a quiénes no, etc).

Esto también es parte del patrón.

La oportunidad

En el de 1989 no recuerdo pero los últimos fueron en diciembre. La vez pasada se dijo que podrían llegar a ser "conmemorativos". Diciembre es un mes negro para la Argentina. Yo dudo que el que se llevó un LCD, varios kilos de arroz, zapatillas o un cochecito de bebé, lo haga por conmemoración pero es posible que quienes hayan encendido la mecha (si es que alguien la encendió y no es espontáneo, por ejemplo, por las fiestas y las necesidades crecientes de consumo) aprovechen para sumar al saqueo a otros que no se convocan por el hambre sino por la lucha ideológica. Una fecha es siempre un estímulo que no interesa si convoca a todos, suficiente conque encienda los corazones de los más aguerridos.

La existencia de otros conflictos sociales también configuran la oportunidad, por ejemplo, el policial. Pero además hay otras condiciones: estilos de gobierno, situación económica, sensación real o ficticia de inseguridad. El clima que se logre estimular con todos estos elementos y otros, configuran la oportunidad. Quienes creen que los saqueos son espontáneos y luego capitalizados y estimulados, indican que si no se dan las condiciones, el saqueo no se DESENCADENA.

Los intereses políticos, de las altas esferas tampoco están ajenos. En la Historia es fácil ver cómo muchas veces la gente ha sido manipulada por los políticos, incluso desvirtuando verdaderas revoluciones. No se puede ignorar que los intereses políticos MARCAN el destino de un saqueo.

Las consecuencias del saqueo

El mismo saqueo puede ser visto como un campo de batalla en donde los sectores interesados no empuñan ningún arma. Y una negociación se produce por detrás tal vez, para tomar la decisión de cortar el saqueo.

¿El saqueo finaliza porque la gente deja de ir, se terminan las necesidades, porque sus presuntos líderes e impulsores son capturados? ¡Vamos!

Pero hay que mostrar sanciones porque sino la gente se quedaría con la sensación de que la obediencia a la autoridad no es más válido. Y a alguien hay que apresar. ¿Quiénes terminarán en la cárcel? Aquellos rebeldes que (involucrados o no en el desencadenante) estorban y servirán de perejiles. Es posible que hayan tenido algún tipo de participación. Pero si hay titiriteros, estos nunca terminan en prisión.

Las otras víctimas del saqueo son quienes terminan heridos o muertos en enfrentamientos o por posibles suicidios. Los propietarios afectados que no tienen cobertura de seguros.

Pero fundamentalmente el pueblo y en manos de la opinión pública manipulada, los motivos ocultos, la trama escondida.

Muertos,

Las reacciones de la gente

Las gente reacciona mayormente por sus simpatías en un caso (militantes y activistas) o por adoctrinamiento disciplinario (represión, castigo, condena social) basados en una fe ciega en el orden impuesto y los motivos oficiales que provienen de la educación y los valores estimulados desde las organizaciones sociales (estado, iglesia, ONGs). Hoy en día las ONGs con el prestigio de sus líderes, tienen mucho peso en la opinión de la gente. La gente escucha y espera a un Juan Carr en muchos casos antes de emitir una opinión final. Una Estela de Carlotto, un Félix Díaz, una Hebe de Bonafini, un Moyano, una Nora Cortiñas, un Pollo Sobrero. Y desde luego, la Curia con Francisco a la cabeza.

La gente muy adoctrinada repite en forma instantánea algunas falacias: si se roban un LCD no es por hambre, ignorando las otras lógicas que hay detrás. Los más amplios esperan la opinión de sus admirados líderes sociales.

O de los políticos y periodistas.

Las reacciones del estado

 El Estado municipal primero, provincial después y nacional en útlima instancia, dictan MORAL sobre el conflicto. ¿Se reprime? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Justificaremos? ¿Condenaremos? Ya sabemos que los estados provincial y nacional han estimulado en algún momento y luego condenado el corte del Puente de Gualeguaychú. Según sus intereses, soltando la mano de los activistas.

Sepan los activistas que si no son autónomos siempre en algún momento serán traicionados, les soltarán la mano y los pondrán como ejemplo para el castigo aleccionador.

Actualizaciones

-Intento de saqueo en Glew. Muere un comerciante.
-A dos días casi nadie trata el tema. Un silencio cómplice. Sí hubo coincidencias acerca del cariz político. Esta vez no escuché a nadie decir que el disparador fuera el hambre como otras veces. Yo creo que tiene que haber derivaciones, en algún momento el tema tiene que resurgir con nuevos datos.


Buenos días.





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martes, 22 de octubre de 2013

La violencia que generamos.

Naturalizamos tantas prácticas que nos resulta inimaginable pensar que haya algo que cuestionar allí en nuestro hacer automático, donde están nuestros hábitos, nuestras creencias más firmes, nuestros modales, nuestros prejuicios e incluso a veces, nuestros mismos principios.

No es moco'e pavo enfrentarse a eso y menos decidir cambiarlo. Empresa que puede llevarnos toda la vida.

Y una de esas cuestiones en mi caso fue la violencia que generamos.

Aquellos que hemos recibido una educación cuidada, atenta y rigurosa (cuando no autoritaria, no quiero generalizar pero casi me atrevería a afirmar que es equivalente), hemos aprendido a juzgar, descalificar y despreciar a aquellos que no detentan nuestros mismos logros y adquisiciones.

Porque los modales y hábitos son eso: adquisiciones. No nacieron con nosotros. Los adquirimos.

Hemos sido adiestrados en ciertas formas de hacer las cosas, en los cuidados que debemos tener, en los detalles que debemos observar, en el uso que hacemos de nuestro tiempo, nuestros bienes y nuestro lenguaje y hemos descartado todas las otras formas. Son convenciones. No son más que eso. Convenciones culturales, ni aun consensuadas: impuestas. Que una vez naturalizadas las asociamos con el bien. Y por ende, todo lo demás con el mal. En suma, hemos sido adiestramos en cómo pensar, en cómo creer.

Y como estamos del lado del bien, todo lo que está del lado del mal merece nuestro desprecio, nuestro desvalor y crítica despiadada.

Y se nos nota. Pucha que se nos nota.

Se nos nota en el gesto, en la forma de mirar, en la forma de poner distancias para que lo malo no nos toque, no nos contamine. No porque lo pensemos, de hecho si lo pensamos, no razonamos así. Pero es algo ya tan naturalizado que es carnal.

Y ponemos distancias todo el tiempo.

Ponemos distancia con el lenguaje, con los gustos y preferencias, con nuestros modales, nuestros ademanes, menos bruscos o más expresivos, con nuestra voz, nuestra risa, nuestra ropa, los colores, los adornos, nuestras actividades, la forma de usar nuestro tiempo, los lugares que visitamos y los que evitamos. Nuestras actitudes hacia los oficios, las profesiones, el arte, los programas de televisión, los periodistas, los músicos. Los adjetivos que usamos. Todo, en todo hacermos ejercicio de las distancias.

No hablo de gustos, hablo de distancias. Sin duda que no todos disfrutamos con lo mismo. No hablo de eso. Hablo de cuando trasladamos todas esas elecciones (no siempre libres, a veces impuestas o manipuladas) a establecer distancias, Para diferenciarnos, para que no nos confundan. Para dejar en claro las diferencias, acentuarlas.

Algunos más otros menos.
Y cada vez que imponemos estas distancias a priori, ejercemos una violencia. Como un portazo en la cara.

Cuando desprecio al que no usa el lenguaje como yo, cuando rechazo al que no tiene los mismos modales que yo, estoy generando violencia. Y una violencia que además despreciamos: el resentimiento. El resentimiento es violencia. Y es una doble violencia. La violencia que ejercimos para generar y alimentar ese resentimiento y la violencia que generamos al cuestionar (castigando por segunda vez) esa reacción (por lo demás lógica), de resentimiento, descalificándola.

No es que no pueda expresar mi desacuerdo. No es que no pueda quejarme. No. No es eso. No es que no desee que las cosas sean distintas, o a mi juicio, mejores. No.

Es el desprecio, la descalificación.

Porque los hechos pueden cuestionarse, las actitudes, pero la descalificación y el desprecio no apuntan a una circunstancia que ya es parte del pasado sino a una persona que es parte del presente.

La descalificación y el desprecio atacan directamente a la persona. No a lo que hacen o cómo lo hacen. Eso puede abordarse de mil otras formas.

Pero esa es la violencia que generamos.

Sobre todo los ilustrados.

Buenos días.


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martes, 24 de septiembre de 2013

Software libre versus piratería.

Este tema tiene análogos también con el hardware libre y las falsificaciones. Pensémoslo primero para el tema del software.

¿Qué es lo que impulsa a una persona común a piratear software o buscar un crack? Acceder a un software o una licencia que no puede o no quiere pagar. El no querer pagar remite a muchas otras cuestiones, y sólo algunas remiten al tema del valor.

Pero muchas personas sí quieren pagar, pero no pueden. Supongamos que se dedica por hobbie a, por ejemplo, editar imágenes, sonido o videos. Software libre para estas actividades, hay e incluso muy buenos pero si el que tiene el hobbie tiene necesidades muy específicas, especializadas, tal vez necesita una de las muchas funcionalidades que sólo brindan algunos softwares privativos. Algún algoritmo en particular.

¿Es justo que una persona en el poco tiempo libre que le queda después de trabajar y atender a sus afectos tenga restricciones tan severas en el tiempo de goce individual? Para mí, no, porque esa persona paga con creces el derecho a gozar libremente de un hobbie, día a día con su tiempo, su atención y su tarea. Para mí tiene derecho. Derecho a gozar del producto del trabajo de la comunidad porque él también contribuye a esa sociedad. Lo justo sería que todos sin restricciones pudiéramos gozar de los beneficios del trabajo de todos los miembros de la sociedad.

El tiempo no le da a nadie para agotar toda la riqueza cultural y de conocimiento que se genera y que se generaría en total libertad. Es injusto y es enojoso que una persona no pueda gratificarse habiendo hecho tanto durante todo el día, y durante tantos días de tantos años.

Y además porque esas aplicaciones o funcionalidades específicas son inalcanzables. Supongamos un buen text2voice (texto a voz, un lector de voz natural). Supongamos que yo no tengo tiempo suficiente o bien que estoy muy cansada para leer y quiero que la computadora lea por mí, por placer, para escuchar mientras voy en colectivo o en el tren, un libro cualquiera, o el diario, o distintos blogs. (Es un ejemplo nomás, hay gente que NECESITA y no por hobby, para el caso de necesidades entramos en el terreno de los derechos que es ya otro cantar, mucho más justificado que la de mero placer)

Una licencia de los softwares buenos es inalcanzable para un particular. ¿Por qué? ¿Por qué tiene que ser inalcanzable? Entonces la gente, la piratea. Si  en el fondo para el uso que le da, esa pequeña transgresión no representa un daño, es simplemente para gratificarse, tal vez para compartir con entusiasmo eso que tanto le gustó con otros que le son afines. Y realmente el uso particular, no representa ningún daño.

Y todo porque las personas tienen necesidades específicas, muy puntuales y en volumen muy acotado.

En otros casos, sí hay algún software libre que cumple con las necesidades de una persona. Por ejemplo, yo he editado audio ocasionalmente y me ha bastado y sobrado con Audacity, Me ha bastado y me ha sobrado un GIMP para editar imágenes. Pero mucha gente no los conoce, o no sabe usarlos y es tanta la difusión que tienen los softwares comerciales que la gente, en el poco tiempo que tiene, apenas aprende a usar lo que necesita de esa aplicación tan difundida.

Pero lo que no sabe la gente es que más allá de su necesidad puntual hay otras cuestiones.

Que no sólo se da con este tema del sofware libre.

Cuando yo compro una licencia de un software privativo accedo restringidamente (en el tiempo, en la cantidad de equipos o en las características de mi equipo, etc) a un cierto conjunto declarado de funciones, de las cuales yo sólo utilizaré unas pocas. De las que se ven. O sea, de las que puedo comprobar. Pero yo no sé si además ese software no hace otras sin mi consentimiento explícito.

Ahora algunos software preguntan si uno desea autorizar a que envíe información de uso a sus autores o clientes. Generalmente información estadística de hábitos de consumo o modalidad de uso.

Pero eso es incomprobable.

Incomprobable si no agrega vulnerabilidades a mi seguridad, incomprobable si hace eso que dice solamente o además hace otras cosas que no dice, e incomprobable la forma en que lo hace. No sólo respecto al uso, sino en el consumo de recursos o en la posibilidad de un mal funcionamiento involuntario.

Entonces yo pago para hacer un uso restringido de una parte de lo que dice hacer el software y de todo de lo que no dice, que no sé si me compromete en algo o no, si es voluntario o no lo es.

Eso si pago.

Pero si no pago y pensé que era muy viva crackeando el software me complico aún más.

Porque ahora ADEMÁS estoy ejecutando otro software cerrado más, que no sé si hace sólo eso que dice hacer (abrir el software de mi interés a un uso ilimitado) y que generalmente no es lo único que hace. Y siendo otro software más, agrega además más vulnerabilidades explícitas e implícitas.

El software libre no está libre de errores. Tampoco está libre de mala intención pero lo que sí tiene es que no restringe la posibilidad de conocer qué y cómo lo hace.

Potencialmente yo puedo analizar el código y ver qué hace y de qué forma. Y además puedo modificarlo si no me gusta algo que hace o cómo lo hace, o si no necesito que haga tantas cosas y deseo una versión más liviana.

¿Es poca la gente que hace eso? Si el software es bueno, la gente que lo estudia y lo analiza no es tan poca. Además, siendo libre, mucha gente va a adaptarlo y a difundir esas adaptaciones. Y esto ocurre realmente. Ocurre ya y ocurre mucho. Es de esperar que con el tiempo, la sociedad entienda mejor estos beneficios e imponga los cambios estructurales necesarios para que esto no sea una actividad de tiempo libre sin reconocimiento.

Es cierto que este trabajo, en esencia gratuito (digo en esencia, no es siempre así) es sustentable con discontinuidad. Por la inexistencia de garantías acerca de los ingresos necesarios para mantenerse y darse algún gustito. Y muchas veces esos proyectos sean abandonados y perdida la oportunidad de hacerlo tanto o mejor que los privativos que cuentan con mayores recursos para su desarrollo, pues se trata de un negocio basado en el lucro.

En una sociedad libre no ocurriría esta anomalía. Pues en una sociedad libre la gente no dependería de tener que ganarse un sustento con tantas restricciones a su libertad, con tantas obligaciones y con tan recortados y condicionados derechos reconocidos como de favor.

Pero estas cuestiones no son las únicas. Porque yo dije que el número no era relevante. En muchas empresas se cuenta dentro del estándar un cierto desperdicio. En otros negocios asumen un cierto monto por hurtos. Esa porción de "lastre" sería el correspondiente a la piratería pero por más que la empresa lo asumiera, la lay está ahí y si estás en la mira, no hay escapatoria.

Lo otro que hace la piratería es convalidar el juego de la legalidad de la restricción de uso, copia, etc.

De simple usuaria ocasional de una reducida parte de un software aparezco de golpe, en la orilla de la ilegalidad. De usuaria a delincuente, en los términos de la ley creada explícitamente para beneficiar a las empresas. Esa ley, sin duda alguna se hace para beneficiar a las empresas. Y pone al usuario, en el terreno de la delincuencia.

Y todo para traspasar el negocio de las manos del autor del software, a las manos del autor del pirata que vende la versión trucha.

Por eso es fundamental promover el uso de software libre e ir cambiando la cultura de uso. Para beneficio de toda la sociedad.

No porque esté bien desde lo ético, convalidar la cultura de la propiedad respetando los derechos artificiales y exclusivos sobre el conocimiento. La sociedad puede idear muchas formas de retribuir el trabajo y el conocimiento aportado. Hablo de los derechos creados para restringir el uso, para restringir el beneficio volcado a la sociedad.

Para restringir y limitar el beneficio social. Y en definitiva, el beneficio individual.

Entonces tenemos:
-la restricción al acceso y uso impuesta por el precio
-el desconocimiento de lo que hace el sofware
-el desconocimiento de lo que hace el crack
-la imposibilidad de asegurarse de lo que hace y cómo lo hace
-la imposibilidad de adaptarlo
-la ilegalidad de ignorar las restricciones

 Y lo mismo puede decirse el hardware y las falsificaciones.

Buenas tardes.



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viernes, 20 de septiembre de 2013

Razones de mi ausencia. Un audiolibro.

No he estado escribiendo. Por varios motivos. Los posts en los que luego me reconozco, me llevan entre 1 y 2 horas, cuando no más.

Los que me llevan menos tiempo, luego de algunos meses no los entiendo, no entiendo qué quise decir, me resultan crípticos e irrecuperables. Si los dejo es por si alguna vez me disparan algún recuerdo.

No quiero escribir sólo por figurar (no sé dónde, pero en fin).

Esas son las principales razones. Pero hay otras.

Una muy importante es que he encontrado material que dice exactamente lo que he venido pensando durante años pero mucho mejor de los que yo podría decirlo y explicarlo.

Vamos con uno de ellos a modo de ejemplo.

El siguiente post está formado por un audiolibro precedido por un tema musical y una introducción a modo de resumen. Hacia el final se agrega otro tema musical. Ambos de Riot Propaganda.

El audiolibro se llama "El anarquismo, una utopía que renace" y sus autores con Méndez y Vallota.

Hasta tanto no sienta que tengo algo distinto para decir, o no me impulse algo a escribir, compartiré textos y audios.

El post total dura 69 minutos, el texto comienza aproximadamente en el minuto 7:20 y dura algo así como 55 minutos.

Vale la pena escucharlo. Que lo disfruten.



Buenas tardes.

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sábado, 10 de agosto de 2013

¿Cómo vas a votar?


¿Votar o  no  votar?

En primer lugar esta pregunta sólo debiérnase hacérsela sólo aquellos que van a votar. Porque hay muchos que no van a votar y no lo hacen por distintos motivos. Se habla poco de esto.

Hay una tendencia a deslegitimar la no concurrencia a los comicios. Hay un discurso preacordado, dado por sentado, que no se puede cuestionar acerca de esto: quien no va se desentiende, es un irresponsable, es un mal ciudadano, un egoísta, no le importa el destino del país, etc.

La verdad que no es siempre así, sería desvalorar una voz que se hace oir por su silencio y que en muchos casos es muy pero muy fundamentada. Hay irresponsables también, sí. Pero hay más gente irresponsable e indolente entre los que votan que entre los que no votan, porcentaje, que al final es más relevante porque incluso aplica a mayor cantidad de electores. Supongamos que el ausentismo es de un 30%, un porcentaje X sobre un 30% es sin duda irrelevante frente a un mismo porcentaje X sobre un 70%. A esto hay que agregarle que el porcentaje que opera sobre el 70% no es X sino Y que es sustancialmente mayor, a mi juicio.

¿Por qué?

Ahí empezamos a mirar el 70%. Los que votan, también tienen un abanico de posibilidades de expresión.

Y digo "expresión" porque no es más que una expresión de... ¿deseo? ¿preferencia? ¿elección del mal menor? ¿otras calidades de atributos a expresar? Atada a la expresión hay también un gran variedad de cosas a expresar.

Por eso, la lectura que se hace de los resultados de los comicios (para mí) siempre es simplista. Además, es falaz y misteriosa.

Las lecturas de los resultados

Yo dije que creo que la lectura suele ser simplista, falaz y misteriosa.

¿Por qué digo simplista? Porque hay una conveniencia de hablar de identificación con un proyecto y en la decisión no siempre interviene este elemento. Hay quien vota al mal menor, hay quien vota a una hegemonía porque considera que la gobernabilidad es un valor, otros votan a equilibrar las fuerzas, otros votan castigando (je), otros votan desorientados, creyendo que votan una cosa cuando en realidad votan otras, y muchas alternativas más. Y eso es imposible de saber, porque el voto no viene con una "justificación".

Digo que es falaz porque quienes realizan el análisis dan por sentado uno u otro motivo, exageran la importancia de unos motivos y minimizan otros o directamente ni los toman en cuenta. Con lo cual, de ese montón de papelitos, nosotros escuchamos hasta el cansancio la versión recortada intencionalmente y sesgada de un conjunto de operadores, la mayoría (sí, la mayoría), conciente de lo que hace.

Y digo misteriosa, porque detrás de las intenciones de ese recorte y de la forma de comunicar una conclusión respecto del resultado, hay una serie de motivos: convicciones en el mejor caso, manipulaciones y presiones, y también conveniencias.

¿Y no ir? Al menos el porcentaje de gente que no vota, siempre se ha "leído".

Ahora, los medios informáticos y el avance tecnológico posibilitan un mayor control de la concurrencia. Y una más efectiva penalización, con lo que mucha gente que no votaba, va a ir a votar. Los que no querían votar (concientemente) pero tienen que "hacer trámites" deben ir a votar porque una penalización es no poder hacer "trámites" por un año. ¿Qué trámites? No sé, tal vez su jubilación, tal vez un juicio al Estado por otro motivo, un reclamo de un subsidio.

Como se ve, no sólo no se respeta la elección del modo de expresión del ciudadano (ni siquiera del habitante), sino que se lo extorsiona para que avale el juego democrático representativo.

Dije juego democrático representativo. Bueno, hay acá otro tema. Como venimos de una dictadura, el argumento más efectivo sobre los adultos es el maniqueísta: democracia o dictadura. Y no es así porque hay otras alternativas que incluso tienen en cuenta más seriamente la voluntad del pueblo. Son varias, no es una, englobadas la mayoría en lo que se denomina "democracia directa", que se desacredita también con una serie de argumentos, también falaces y no tengo que explicar por qué.

¿Qué hay detrás de un voto?

Depende, detrás del mío, muy poco. Yo pongo o no un papelito y eso se cuenta con cierto margen de capricho, se interpreta vaya a saber cómo, se comunicará o no y con eso termina la farsa. Porque quedan ungidos ciertos personajes que luego, harán lo que ellos quieran. Negociarán, vaya a saber con qué miras y no se preocuparán por validar sus decisiones con quienes lo eligieron. Luego viene la habilidad de los comunicadores para maquillar esas decisiones con los colores del electorado que se supone que estuvo detrás de ese político.
Así poco importa lo que hagas, siempre se podrá manipular en favor de los objetivos de los ganadores.
 
Entonces en primer lugar, no hay que desvalorizar los motivos, que no coincidan con los tuyos no quiere decir que no tengan justificación. La decisión dependerá de las CREENCIAS detrás de estas cuestiones u otras.

Lo que importa luego, es el juego de los distintos poderes. No hablo del ejecutivo, el legislativo y el judicial. No, hablo del agro, de la industria, de las finanzas, de los organismos transnacionales, de los acuerdos internacionales, y después, recién después, de los poderes del Estado, y después mucho después, de las presiones internas.

El voto de los poderosos, lo que hace es elegir a quien vaya a facilitar más sus planes. Y se apoya en su poder económico para influenciar al resto del electorado que son quienes hace su "número". Somos NUMERARIOS, ni más ni menos. Y nosotros, escuchamos sus argumentos. Algunos argumentos desde la pasión, otros desde las ideologías, otros desde las explicaciones presuntamente racionales. Y no podemos no oirlas, porque todos los medios operan en uno u otro sentido. Porque son parte de ese estrato, son posesión de algún poderoso o de alguna organización.

Pero no se agota aquí.

¿Algo más?

Hay dos cuestiones más, el fraude y las maniobras fraudulentas... QUE NO ES LO MISMO.

Simplificando, la diferencia está en que el fraude es centralizado y las maniobras fraudulentas son descentralizadas. Se trata de recursos aislados que pueden o no obedecer a una estrategia centralizadora. También se hacen a cambio de "favores" específicos. El fraude, hoy en día, como los acuerdos de finales del S. XIX y principios del XX son más difíciles de hacer o bien de probar, pero las maniobras son muy comunes. Algunas las hacen las autoridades de mesa en donde el presidente tiene experiencia de años y uno o más integrantes son noveles. Ejemplo: la firma anticipada de sobres. Esto permite que "algunos sobres" se extravíen y luego aparezcan en la urna con algún voto. ¿La cantidad de votos? Si el presidente no muestra el DNI al resto, puede simplemente "dictar" otro DNI, como que votó, de lo que las autoridades de mesa tradicionales ya saben que nunca van a votar. Estas personas habitualmente cuentan con los últimos padrones y esta información se conoce. Hay otras maniobras, como marcar sobres y reemplazarlos luego garantizando N votos en la mesa a determinada boleta. Esto se puede hacer si hay sobres firmados extraviados. Desde luego que para que funcione las diferencias deben ser estadísticamente regulares. SE SABE que siempre hay diferencias. En este caso, la única forma de evitarlo es que el votante controle qué es lo que marcan registran las autoridades de mesa. Difícilmente un votante diga algo si hay 5 sobres firmados por anticipado, pero esta práctica es casi indispensable para el resto de las maniobras.

Después de todo esto...

¿Cuáles son las estrategias que podemos aplicar?

... inocentemente... o a la fuerza

Votar por la mayoría: esto se hace por un acto de fe, por supuesta convicción ideológica (si uno ve una ideología detrás de discursos y acciones), por elegir el mal menor (siempre a criterio personal), por imitación (otros más interiorizados del entorno votan así), por inclusión (no desean ser excluidos en su entorno por opinar de otra forma, total... es un solo voto), por conveniencia (se espera un premio).

Votar por una minoría con posibilidades: también puede ser por un acto de fe, o por convicción ideológica, por el mal menor, por imitación, por inclusión o por conveniencia, pero ADEMÁS se suma otro motivo: el pragmatismo, por ejemplo: balancear las fuerzas, restar de la mayoría.

Votar por una minoría sin posibilidades: claramente es restar de todas las fuerzas.

Votar en blanco: el que vota en blanco lo hace en una ingenua convicción de que alguien va a tomar en consideración los votos en blanco y va a leer "no me gusta ninguno" o "que se vayan todos". El problema del voto en blanco es que no interviene como denominador de la división que da por resultado el porcentaje y esto hace que TODOS los porcentajes resulten mayores, proporcionalmente. YO HICE LAS CUENTAS, ES ASÍ.

Voto nulo: el que anula su voto, también quiere expresar "el sistema es una ..." (completar con la expresión que le guste más). Tampoco se cuenta (igual que el blanco) y nadie habla de ellos.

Voto impugnado: ya casi no existe como tal. No es que no se impugnen voto, sólo que no figuran directamente en las estadísticas directamente. TAMBIÉN LO CONFIRMÉ en las estadísticas oficiales. Lo que se hace a veces es impugnar una mesa completa si se sospechan irregularidades.

Entonces, vos, ¿cómo vas a votar?

Buenos días.


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Vigilancia.

Hay tanto para pensar acerca de la vigilancia. Y todo lo que hay para agregar acerca de la estigmatización y la criminalización relacionadas con éste.

Me refiero, en particular, a la vigilancia por Internet.

Que Facebook es un órgano de vigilancia, hace mucho que se habla. Que se hicieron intentos para lograr que los tweets de Twitter sean almacenados en la Biblioteca del parlamento estadounidense, tampoco es novedad. Que a  Google los gobiernos y la Justicia de los países le piden que eliminen ciertos vínculos de los resultados de las búsquedas, para que nadie más encuentre algún material, tampoco es nuevo aunque a la gente no parece importarle. Que los peajes, las tarjetas de subte y colectivo y varias cosas más tengan la posibilidad de rastrear el deambular de una persona minuto a minuto pareciera que a nadie le inquieta. Que los casinos y la publicidad utilice mecanismos subliminales (ilegales, claro) para inducir comportamientos parece que tampoco representa hoy un riesgo de nada.

Ahora hay marquesinas con la capacidad de leer los dispositivos que trasnportamos, como nuestros celulares.

Y claro, la gente no se inquieta porque hay algunas frases tranquilizadoras que se dejan oir:
-políticas de privacidad
-garantía de uso de los datos para los fines para los que se recabaron exclusivamente
-recolección de datos anónimos
-razones de seguridad
y el clásico: "¿vos estás en algo raro? ¿y por qué vas a tener miedo?",
etc.

Y la gente, se cree todo eso. Traga sapos. Obviamente los otros usos de esos datos no se difunde y no se difundirá tampoco, en bastante tiempo y sólo en ocasión de un escándalo de proporciones. Porque Wikileaks también está limitado ahora como para perturbar la seguridad indolente de la gente. Pero es sorprendente que con todo lo que ha ocurrido a lo largo de la Historia, la gente aún confíe, aún piense que no es objeto de vigilancia, que no tiene nada que temer porque ellos no hacen "nada malo", porque son sumisos y no cuestionan. ¿Qué riesgo podrían correr?

Hasta que ingresen en alguna minoría perseguida.

Caprichosamente.

Siempre caprichosamente.

La confianza que siente la gente se funda en un previo trabajo de lavado de cerebro acerca de lo que está "bien" y lo que está "mal". Al principio a la gente la toma por sorpresa: de repente una práctica habitual o al menos nunca censurada empieza a ser observada y se le empiezan a encontrar connotaciones. Hasta que se construyen suficientes argumentos en contra. Yo estoy viendo mucho eso, elevar las excepciones a casos regulares. Hay que ocuparse de X, cuando X nunca pasa. ¿Por qué no tratar X como excepción?

El punto es que X podrá ser el camino de paso a Y y hay interés en controlar Y. Entonces hay que lograr que la gente condene X que es el paso previo y natural hacia Y. Para controlar, vigilar o reprimir Y, primero tengo que controlar X. Y eso parece inocente porque X no es relevante ni representativo, entonces nadie se da cuenta lo que está ocurriendo.

Para cuando los estados quieren controlar Y, ya las opiniones respecto de X han cambiado. Ahora hay conocimiento acerca de X, opiniones, muy fundadas y encima se les regala la oportunidad de sacar ellos mismos las conclusiones acerca de la relación entre X e Y. ¡Eso! ¡Ahí está! Y "eso" hace que la gente ponga más pasión en Y, porque al fin alguien se ocupa de algo que yo con mi sagacidad anticipé. ¡Al fin hacen algo bien!

Y matamos dos pájaros de un tiro: controlo Y y ahora la gente cree que finalmente cumplieron la voluntad del pueblo.

Todo el mundo sabe, de siempre, que en manifestaciones, marchas y revueltas hay infiltrados. Todo el mundo lo sabe. Y todo el mundo sabe para qué es. Todo el mundo entiende que se trata de generar acciones que la gente repudia, incluso con víctimas fatales. Y que la meta es generar temor, más que al grupo, al desorden, al caos de salirse de la autoridad. El desafío de la autoridad, no los infiltrados de la autoridad, es el responsable de los daños.

Cualquier excusa es buena para recabar más datos. "Es más seguro", "brinda mejor información para atenderlo mejor", etc. Yo no digo que una o más personas no tengan esa intención al inicio, pero si no nació viciada la iniciativa, ya llegará uno al alcance de los datos, qué sí tenga otros planes. 

La mejor forma de darse cuenta cómo nos han engañado es ver qué ha resultado de cada decisión, si es posible, recordando qué nos dijeron cuando era tema de discusión. Y ahí vamos a ver que las consecuencias que se esperaban no se dieron, que se dieron otras. Pero PASÓ EL TIEMPO y NADIE SE ACUERDA.

Este post al final no versó sobre nada concreto, puras generalidades. Pero estoy agotada y no faltará oportunidad de completarlo y cambiarlo. Supongo que una forma de desarrollar este tema sería ver primero, ¿por qué queremos vigilancia? ¿qué es esa vigilancia de la que hablo, si somos libres? ¿qué son esos avances sobre la libertad que se sugieren ("si yo no veo nada")? Y fundamentalmente la inocencia ciudadana, basada en varias cuestiones: "antes era distinto", "antes no se sabía", "se pensaba de otra forma", "era normal", sólo porque ellos no sabían y se están desayundando ahora y atribuyen al poder la misma inocencia  de ellos sobre los mecanismos de manipulación del pensamiento.

Estoy agotada, sigo otro día.

Buenas noches.


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domingo, 21 de julio de 2013

Nuestra dependencia del petróleo.

Recién mientras preparaba el almuerzo sonaba la radio en la frecuencia en donde había quedado: Radio El Mundo, Hablaban del Teatro Colón, pasaban mensajes a favor y en contra, nada muy profundo ni muy trascendente. En un momento la co-conductora menciona que había visto una obra de teatro que la había impactado y sorprendido como hacía mucho tiempo que no ocurría: Las putas de San Julián, en el Teatro Nacional Cervantes, los miércoles. La recomendaba especialmente. Luego acotó que Osvaldo Bayer tenía participación en la obra. Inmediatamente lo pusieron en la línea. Sorpresivamente no mencionaron la obra sino otros temas de política nacional: el petróleo y Chevron, los pueblos originarios, el estatuto del peón rural, los latifundios. Los conductores saltaban de un tema a otro con gran avidez. Bayer, casi en el cierre del mini reportaje, dijo algo así como "más nos valdría andar en carro y a caballo, a alterar la ecología de la forma en que lo hacemos y dejar a nuestros hjos y nietos esta herencia".
Esto obviamente fue el tema de conversación en la mesa.

Mi compañero decía que más que andar en carro o en caballo, no tendríamos que estar yendo de un lado a otro todo el tiempo. De hecho mi horario de este cuatrimestre que inicia el 12 de agosto, contempla 3 1/2 de viaje por día. Un disparate, trayectos que no puedo hacer a pie y que en bicicleta (si me le animara al trásito) sería de por lo menos el doble de tiempo. Un disparate.

Por otro lado, el jueves pasado fui a ver un documental sobre Fracking o Fractura Hidráulica,  "Río Impetuoso: hidrofractura", que trata varios de los temas de los que habló Bayer: los pueblos originarios, la relación con el medio (hoy Ecología), el petróleo, las formas de vida. Me habia tomado el colectivo hasta que se hizo intolerable. Calculé que a pie llegaba en horario. Así que las últimas 16 cuadras las caminé, decisión que tomo siempre que puedo, pues me mantiene en contacto con la realidad, a pie y sin auriculares, viendo, oyendo y oliendo la realidad.

En el debate hablaron tres oradores: un representante de la Federación de los trabajadores de la Energía, un representante del Observatorio Petrolero Sur y el director, Matías Estévez, oriundo (creo) o al menos habitante, de Neuquén.

El representante de la Federación (cuyo nombre no recuerdo) era un excelente orador, que sabía utilizar muy bien todas las frases, conceptos e ideas en boga en la actualidad. Cuando lo escuchaba pensaba lo indistinguibles que son los discursos de izquierda entre sí y con los de los anarquistas de algunas de las orientaciones, por el uso que hacen de las mismas fórmulas y las aparentes coincidencias. Escuchaba a este sindicalista y era como escuchar al Pollo Sobrero o como escuchar algunos (sólo algunos) pareceres de los discursos del 1ero de Mayo en la Plaza Miserere o en la reunión de difusión de la FORA. Sólo en algunas sutilezas (que podrán significar grandes desvíos ideológicos) se pueden distinguir algunos fragmentos de sus discursos, pero para el común de la gente que no domina esos aspectos radicales, como yo, pasan inadvertidos.

El discurso del representante de la Federación era impecable, pero luego de las preguntas se hizo reiterativo o nuy largo tal vez y mi atención y entusiasmo decayeron. Pero algo rescato de ese discurso. Algo que no comparto, pero que tiene que ver con que los sindicalistas y gremialistas no son utópicos (como dijo Campilongo en la reunión de difusión de la FORA). No son utópidos, con los que sus argumentos en gran parte son prácticos cuando no pragmáticos.

Lo que dijo el sindicalista fue que era ridículo pensar que la gente de Buenos Aires habituados como estamos a un consumo de derivados del petróleo tan acentuado, pudiera disminuir su consumo para beneficio del pueblo de Neuquén o como cuidado ecológico.

¿Por qué no?

¿Será por que soy utópica aunque no lo crea así?

¿Acaso no debemos desaprender para corregir errores en nuestro conocimiento en la medida que estudiamos los temas de nuestro interés a mayor profundidad?

¿Acaso no cambiamos la forma de hacer las cosas cuando encontramos algo más práctico o más beneficioso?

¿Acaso no hacíamos las cosas de una forma y aprendimos a hacerlas de otra en función de la publicidad y el marketing?

¿Por qué no podemos desaprender? ¿Por qué no podemos mejorar nuestros hábitos?

¿Realmente no podemos o las empresas no están interesadas en que podamos y mantienen su bombardeo de consumo conspicuo para que no reflexionemos lo que hacemos?

Luz, luz y más luz, artículos eléctricos (ahora hay un máquina ¡¡que hace sopa!!, eléctrica, claro), viajes en auto o colectivo, artículos de plástico que renovamos por estar sometidos aún sin nuestro consentimiento a la expropiación de la obsolescencia programada, artículos de plástico porque no tenemos tiempo de lavar y estamos casi obligados a descartar, descartar porque no tenemos tiempo de seleccionar, elegir, programar nuestras actividdades y porque tenemos que trabajar más y más y cada vez más lejos, en la loma del quinto peludo, para poder consumir más lo que las empresas desean vendernos porque si no consumimos se terminan los lujos.

¿Realmente no podríamos volver a repensar nuestros consumos?

Yo, por ejemplo, uso muy poco detergente. Lo uso cuando consumo alimentos con grasa. Pero un plato que tenía una fruta no requiere que use detergente, por ejemplo. Lo mismo el agua muy caliente. El detergente no mata microorganismos, no. Y las defensas (si ese fuera el temor) aumentan solas con un descanso regular y relajado y una buena alimentación rica en frutas y verduras, sobre todo frutas en el desayuno. Es implementar cambios de a poco, cuidar los detalles y las cosas se encaminan porque el supuesto caos no es tal. El universo tiene múltiples órdenes, uno de ellos nuestra salud, que tiende a un equilibrio si uno deja de trasnochar y apaga la tele y las lueces temprano. Si leemos con la luz diurna, que además es cuando estamos más descansados y sagaces.

Ya sé, cuando llegamos a casa, llegamos tan saturados que lo único que queremos es vaciar nuestra cabeza con la televisión, a cuanto más estúpido el programa mejor, ¿no?

No, mejor sería desahogarse dando una caminata, paseando por la plaza mientras conversamos con nuestra pareja de problemas y de sueños, jugando con los hijos, cantando en familia, cualquier cosa, jugando a las cartas o al dominó o tomando una siesta. Mucho más sano, más económico y más ecológico.Y los fines de semana, partiditos al aire libre, plaza, de noche una peña, una kermesse para reunirse con los vecinos y ver la vida en vivo y en directo, sin satélite.

Los beneficios los sentiríamos enseguida.

Y la Naturaleza, nosotros incluidos, agradecida.

Buenos días.



DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

viernes, 19 de julio de 2013

Fractura hidráulica, fracking o hidrofractura.

Ayer fui al Bauen a ver un documental sobre fractura hidráulica, también conocida como fracking o hidrofractura (Río Impetuoso de Matías Estévez). Se trata de un método (o tal vez un conjunto de métodos) para extraer petróleo o gas de la roca madre. Recibe también otros nombres. Luego los agregaré.

Yo había tenido noticias de esto el año pasado recién, cuando fui a una serie de conferencias sobre energías en la Biblioteca José Ingenieros. No pude concurrir a todas pero en una de ellas se habló de petróleo y las distintas formas de extracción. El conferencista mencionó que había un impacto ambiental poco conocido, no con respecto a l tipo sino estadísticamente respecto de magnitudes. Cuestiones tan diversas como filtraciones durante la perforación, filtraciones entre las capas por efecto de la explosión, contaminación de las napas de agua, filtraciones gaseosas, de distinta naturaleza, consumo excesivo de agua dulce, eliminación del agua de reflujo, completamente contaminada, sismos en zonas donde no había habido sismos anteriormente, etc.

También en aquella ocasión, se habló de que estaban ya haciendo pruebas en Entre Rios, una de las provincias cuya región norte se extiende sobre el final de uno de los acuíferos más grandes del mundo, el acuífero guaraní.

Cuando volví a casa busqué información adicional sobre fractura hidráulica, sobre los acuíferos y mi alarma aumentó.

Hace ya algunos meses, el Gobierno de mi país, comenzó a promocionar la explotación de petróleo de la zona de Vaca Muerta en Neuquén. Me alarmó que se estuviera extendiendo esta práctica en el país (en realidad Vaca Muerta es anterior a Entre Ríos, que todavía CREO, están haciéndose pruebas). Pocas semanas atrás escuché por los medios que el pueblo Mapuche estaba impulsando acciones para detener la explotación por medio de fractura hidráulica en su territorio.

Así que cuando me enteré del documental me pareció importante ir. Lo promocioné. Sin éxito, como siempre. Y fui a verlo. Igualmente en la sala había algo más de 100 personas y había gente de pie, agotados los asientos.

Pareciera que las cosas que para mí son importantes por la magnitud y diversidad de consecuencias que pueden acarrear a corto, mediano y largo plazo, en forma directa o indirecta, no le importa a nadie.

¿Sinceramente necesitamos el tipo de progreso que estamos fomentando? ¿No podemos prescindir de algunos lujos y replantearnos la idea de bienestar, que por otro lado es bastante irracional y dejar de impulsar ésta y otras prácticas, no sólo tecnológicas, sino de todo tipo, por el interés de unos pocos, que son quienes acumulan las ganancias de este tipo de iniciativas y se mantienen a salvo en territorio de privilegios, con la posibilidad de mudarse a voluntad cuando deseen?

Yo ayer mientras miraba el documental pensaba en un poema que escribí hace unas semanas: La misma suerte. Si hay algo que diferencia al burgués y al aspirante a burgués de los demás es el desarraigo y la inescrupulosidad. Si acá no se puede hacer, me voy. Si acá no se puede vivir más, me voy. Si es riesgoso, me voy. Nada me ata. Yo elijo, siempre elijo y no me importa qué o quiénes queden atrás.

Porque la realidad es que atrás siempre quedan tendales de secuelas, de víctimas, de consecuencias. Que los perpetradores no ven ni verán, ni se sentirán responsables.

El más pobre se siente parte de su territorio. Cuando yo discuto el patriotismo me refiero a esto. No tiene que ver con una bandera, tiene que ver con el territorio, el vecino, el amigo, el pariente, las anécdotas y el paisaje. ¿Qué territorio puede tener alguien que se va en la primera de cambio? ¿Qué vecino, qué amigos? No tiene historia.

Escuchaba a Cristina Lincopán hablando en la película y pocos meses después enfermó. Creo que fue a principios de año que falleció. Falleció con apenas 30 años. Había niños enfermos, ancianos enfermos. Animales enfermos, muriendo. Imágenes de los piletones que inescrupulosamente (como no podía ser de otra forma) se habían hecho a cielo abierto y sin ninguna preparación para evitar las filtraciones. El reflujo se almacenaba en los piletones contaminando la tierra y filtrando hacia las napas. El agua empezó a surgir aceitosa y combustible. Ante las protestas dejaron de volcar el reflujo en los piletones. Se llevaban el agua en los camiones y se sospecha que fueron descartándola en el camino extendiendo aún más la zona contaminada. Las imágenes también mostraban varias liebres muertas en los lechos barrosos de los piletones. Las cabras, enfermas, consumidas por el mismo pueblo que no puede ya expulsar a la empresa extractora, ni revertir la contaminación. Un pueblo que se resignó a morir a causa de los metales pesados y gases tóxicos porque se considera parte de su tierra.

Yo pienso que algunos de los ingenieros que fueron para la obra, se fueron satisfechos por una obra bien hecha, y otros con cola de paja por las decisiones deshonrosas que se tomaron (la falta de precauciones o los comportamientos dolosos). Pero se fueron. Ninguno vive allí, ninguno convivirá con las secuelas.

¿Con qué derecho invadimos el hogar de los otros y los sometemos al envenenamiento, a la indignidad del atropellamiento? ¿Para qué? ¿Para tener algún artículo más de plástico, algún lujo, algo de lo que haríamos bien en prescindir? ¿Para tener luz de día cuando es de noche y debiéramos estar durmiendo, también para nuestro beneficio? ¿Para sostener una serie de lujos que ni siquiera tiene que ver con el bienestar y finalmente descartar una miríada de objetos agravando aún más el primer daño, el extractivo, con el segundo daño, el del uso, y el tercer daño, el del descarte?

¿Qué clase de animal irracional somos? Predadores hasta la estupidez. Eso somos.

Buenas noches.

NOTA: el documental dura 50 minutos y se puede ver completo por Youtube en http://youtu.be/Ru9-pQVfGKo


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