miércoles, 30 de mayo de 2012

Estar en el sistema.

Mm, estar dentro del sistema… después de haber visto Matrix, ¿no se siente como estar encorsetado, engañado, hechizado?

En Idiocracy la persona introduce su brazo en una máquina que le estampa a uno un código de barras y luego de eso, como en 1984, multitudes de artefactos "gran hermano" la detectan, la exponen, la presentan según la versión oficial, funcional al sistema.

Recuerdo que en la Clínica del Doctor Cureta, una historieta de Rep de los '80, cuando la Revista Humor era objeto de alguna censura, tener barbita y ser joven era una alerta de "pensar feo".

Hoy, los bebés nacen en hospitales en donde pasan a ser parte del sistema so pretexto de pasar a tener una serie de beneficios. La identidad (como si dependiera de un número), la posibilidad de ingresar a los registros de obras sociales, escuelas, clubes, a desplazarse por el mundo y demás.

El famoso "¿tiene boleta?" de las tintorerías, ahora es "¿tiene DNI?".

Es como transitar toda tu vida a lo largo de una pasarela en donde continuamente sos fotografiado por una multitud de individuos de toda calaña.

Un individuo que no está debidamente numerado, a quien además se le quita, en cuanto hay oportunidad, parte de sus ingresos para alimentar esa gigante alimaña del sistema, titiriteada por montones de deshonestos, oscuros e inescrupulosos personajes (los honestos son los menos y no tienen tanto acceso), y se lo despoja de ellos por muchos motivos, o se lo restringe a disponer de su tiempo, de sus bienes, y vaya a saber de cuántas cosas más, es señalado con el dedo sospechado de ser hijo de Satanás si osa cuestionar los beneficios de pertenecer.

¿Está realmente bueno pertenecer al sistema?

Para mí ya es tarde. Sólo me salvaría simular mi propia muerte, pero no soy ducha en esos menesteres y seguro fallaría y terminaría vaya a saber en qué mazmorra (real o simbólica), del sistema. Ni el tiro del final me va a salir.

¿Hay que sacar el ultimo DNI? ¿Hay que abrir la posibilidad de ser seguido por invisibles antenas al portar la SUBE que te puede oler por proximidad si quisiera?

¿Hay que colegiarse? ¿Colegiarse es sinómino de ética, rectitud, conocimiento canónico y buenas prácticas, acaso, sino tenés que pagar otro impuesto más, como IIBB? ¿La opción es entonces, "sinvergüenza o gil"?

¿Tengo que certificar? ¿Si certifico paso a ser experto automáticamente y no me certifico sigo en la horda de chapuceros y/o ignorantes?

¿Tengo que cobrar por banco, por cheque? ¿Por qué no puedo canjear por mis productos o servicios o bien recibir efectivo? ¿Por qué tengo que avisar de todo lo que hago, al banco, a la tarjeta de crédito, al ANSES, a la AFIP, al subte, a la Monedero, a la Sube, a la Obra Social, las DDJJ de cargos en la facultad, de Ganancias, de Bienes Personales, el Veraz, el BCRA, el PEAJE. Hasta la pulserita de identificación de cuando era chica. Mis registros odontológicos, mis huellas digitales. Todo. Todo.

Todos somos sospechosos de sinvergüenzas y avivados hasta que demostremos lo contrario registrándonos, dando muestras serviles de buena fe.

Y si quiero viajar y me compro un pasaje con un montoncito de dólares que encontré abandonado en un callejón. ¿Quién me va a creer? ¿Y quién me los va a vender?

¿Y si fui ganando a la quiniela varias veces hasta juntar la plata, pero fui tan desordenada de no anotar los números ganadores y la fecha?

Hay que registrar, dejar constancia, buscar testigos.

-Pero señor funcionario, yo gané a la quiniela y me compré una bici.
-¿Está presentado el formulario xyz984783474 en donde constan los ingresos y de qué forma los obtuvo, dónde y a qué precio compró la bicicleta y el formulario wxuyasdkfjdjfj en donde conste que la dicha bicicleta está homologada por la secretaría de único tránsito responsable inocuo y bien visto?
-…
-Su silencio lo hace sospechosa de haber hurtado la bicicleta, que es un peligro para los transeúntes por no estar homologada y de haber obtenido sus ingresos de modo ilegal.
-…pero me jugué unos numeritos y junté la plata en un latita. La bici estaba en la puerta de una casa con un cartelito "se vende".
-Será pero la ley es clara, tiene un multa de …. $$$$

Y pronto, muy pronto, también nuestro ADN. Es como "La lotería en Babilonia". Si igual todos querían, así que la hicimos obligatoria y la transformamos en tu destino. No te dejes seducir.

¿Me clonarán si llego a "pensar feo"?

Me llaman a mi celular y me escriben a mi email, empresas de cuya existencia no sabía.

Y para peor, me suena el teléfono de la oficina y una máquina me dice que tengo que pagar Rentas de la Provincia de Buenos Aires. Todos por mi dinero, que no es mucho (como ya sabrán absolutamente todos) pero es muy visible porque tengo todo en regla y es fácil porque estoy tan registrada que me es imposible ocultarme.

Cualquiera que me cruce sabe mi DNI, mi CUIT, mi número de asociada en mis obras sociales, mis números de teléfono, mis saldos, mis bienes.

No tengo control ya de nada de todo esto.

Quiero perderme en la multitud.

¿Qué interés puede tener mi existencia de persona bastante honesta, de buena fe, de más o menos buenos modales e intenciones y trabajadora?

No, ninguno, claro, pero si me queda algún saldito…

Buenos días.


DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

viernes, 18 de mayo de 2012

Trabajo: La calidez en el vínculo laboral.

Ayer miraba en Linked In las recomendaciones que yo había escrito. Y me llamó la atención que en la mayoría mencionaba la calidez de la persona recomendada. Parecía un lugar común pero realmente no lo era.

La calidez para mí es muy importante en ciertos casos. Comprendo que no toda la gente es naturalmente cálida porque la calidez implica proximidad y esto no es algo que sea muy sano ejercer a mansalva.

La calidez aparece como producto de un vínculo, como norma de conducta, como una estrategia de seducción conciente o inconciente o como un muestra de debilidad y sumisión.

Cuando es producto de un vínculo es porque hay algún tipo de reconocimiento previo a las muestras de calidez. Lo que sí, hay gente que más allá de ese reconocimiento no es capaz de expresarlo mediante gestos cálidos. Que no quiere decir que no sea una excelente persona.

Pero no siempre es producto del vínculo. A veces es una norma de conducta, de convivencia, propia más que nada. Y no quiere decir que una persona cálida sea una buena persona. Sólo quiere decir que hay un cierto cuidado en el trato. Y eso, igual, se agradece.

Hay dos casos igualmente, en que la calidez no es algo agradable o tranquilizador.

Los/as seductores/as premeditados/as o compulsivos/as también abundan en muestras de calidez, generalizadas y a veces inescrupulosas. Y ahí depende de cada uno, si les damos o no espacio, o hasta dónde las permitimos o hasta dónde nos parecen ubicadas y agradables y cuando empiezan a percibirse como falsedad o acoso.

Y como muestra de debilidad y sumisión, realmente me produce enojo. Si las personas se ponen demasiado serviciales o aduladoras, diría más bien, serviles, me hace sentir estafada en lugar de respetada o cuidada. Me llena de sospechas y me pone en una situación en que siento que esas muestras exageradas pasarán a integrar una cuenta corriente cuyas consecuencias y relevancia desconozco. Y yo no acepto contraer ese tipo de deudas que no sé si seré capaz de saldar. O mejor dicho, que quizás nunca serán percibidas como saldadas. Si algo me produce un gran enojo y me predispone mal de igual modo es que las personas se pongan por debajo o por encima de mí, por naturaleza o como táctica. No en cuestiones de autoridad o rango formal (roles, que para mí son circunstanciales), sino en el plano personal.

Pero volviendo al tema, tal vez no es tan importante la calidez (sana) en un trabajo corto, pero a largo plazo me parece que sí. Eso y la buena voluntad. Porque como ya dije un montón de veces hasta el cansancio, no elegimos convivir con esos "extraños" que son nuestros compañeros de trabajo, entre 9 y 11 horas diarias, de los mejores días de los mejores años de nuestra vida. Y que las personas se traten bien, se cuiden, se den tiempos o respeten las distancias cuando por motivos personales se repliegan, es muy importante a la hora de convivir años en un mismo espacio.

¿Se dan cuenta de lo importante que es que esas personas que están forzadas a convivir puedan establecer un vínculo laboral sano, de respeto, de complacencia? ¿Y más aún cuando los roles que nos toca desempeñar están matizados con cierta dosis de presión, variable, desde leve a imposible, en algunos períodos? Tal vez la mayoría de esas personas no se convertirá en amigos, pero estarán a nuestro lado durante un parte importante de nuestra vida.

Afortunadamente he podido "coleccionar" amigos sinceros en cada lugar en donde me tocó estar y muy buenos recuerdos de la mayoría de mis compañeros con los cuales no se generó un vínculo tan profundo. Y entre ellos, también tengo amigos que no son muy cálidos, pero que son muy buena gente. Porque es importante también saber separar. La calidez no tiene que ver necesariamente con la amistad o con el afecto, tiene que ver con el grado de cuidado de un vínculo, en este caso laboral o profesional.

La amistad, el amor, la confraternidad, son otras cuestiones, casi sin preceptos.

Buenos días.


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