jueves, 27 de enero de 2011

El trabajo como valor IX: Meet Bob Black

Cuando estudiaba Sistemas en Ingeniería tuve un profesor que se autoapelaba "el petizo Carranza" con tonada cordobesa y arrastrando la erre. Entre sus muchos matices tenía uno en particular y era su estilo de presentar los temas en clase. Siempre comenzaba un tema, dando algún ejemplo de una situación errónea manifiestamente exagerada y desprestigiando luego a los supuestos defensores de aquello que estaba "mal". Esto provocaba una cierta molestia en su auditoio porque sonaba algo agresivo o soberbio, arrogante. Cuando veía que no era comprendido decía "es que yo cultivo el estilo "libelo"*".


Reconocí este estilo al comenzar a leer "La abolición del trabajo" (1985) de Bob Black (1951). Y también reconocí mi propio estilo, cuando estoy saturada ante algo que juzgo estúpido o indignante y que supera mis barreras inhibitorias. Reconozco que si no hubiera conocido las citas de su artículo con anterioridad, habría pensado que era un charlatán. El libelo podrá ser un recurso para movilizar el contrargumento y poder combatirlo pero la verdad, es que otros tantos ignorarán al expositor por juzgarlo poco serio. 


En el nombre del autor puse un link a un artículo de Wikipedia que resume las ideas de este abogado anarquista. No sé si con razón o no, los anarquistas han sido estigmatizados desde hace mucho tiempo como "tirabombas", violentos e incluso como un "rejunte de locos" **.


Pero convengamos que la siguiente ironía es digna de aplausos: "El tiempo libre es un eufemismo para la manera peculiar en que el trabajador, como factor de producción, no sólo se transporta a sí mismo, a sus propias expensas, desde y hacia el puesto de trabajo, sino que además asume la responsabilidad por su propio mantenimiento y reparación." 


Me dan ganas de estallar en carcajadas y llorar amargamente, simultáneamente. 


Ya sabíamos desde el primer artículo de Cuaderno de Materiales Nro. 9, que los griegos deploraban el trabajo, como algo indigno de hombres libres que destruía además sus virtudes, según atribuyen Platón y Jenofonte a Sócrates (del artículo de B. Black). 


Cuando Black explica con distintos ejemplos cómo hace 3 siglos atrás la gente trabajaba entre la mitad y las 3/4 partes del año, si es verdad lo que dice, entonces hicimos una pésima adquisición en la Revolución Industrial. 


Acentúa sus ejemplos poniendo en duda el estado de violencia y precariedad en que vivía el hombre primitivo. Hoy en día, después de haber descubierto que hemos estado sometidos a ingentes campañas de "miente, miente que algo queda", me pregunto si no estará acercándose a la realidad cuando dice "todo eso era una proyección  de los miedos ante el colapso de la autoridad del gobierno sobre comunidades que no estaban acostumbradas a vivir sin él". Esto me pone suspicaz y conspirativa pues me remite a las primeras formas de control, el disciplinamiento por la fe y la autoridad divina, con el miedo como instrumento de imposición. 


O tal vez vi mucho cine y leí muchos péndulos de Foucault y rencillas de poder memorables en la historia del catolicismo.


Cita un interesante trabajo de un antropólogo en donde muestra una sociedad básica real en donde el trabajo es mínimo y parecido al juego***.


Amén de estas pocas notas, este artículo es controvertido por donde se lo lea. Carga contra Darwin, contra Maslow y contra todo lo estatuido como científico por la universidad, contra todas las versiones oficiales de quienes sufrían más en la guerra de Secesión y otros acontecimientos históricos.


Dar por cierto lo que dice Black nos conduce a "1984"**** en donde la historia se reescribía continuamente, o a tomar la pastillita roja como en Matrix y enterarse de la conspiración del Arquitecto y la Pitonisa y descubrir que la Historia Oficial del Mundo ha sido reescrita todo el tiempo. Y tal como dice Eduardo Mignona en "Quien quiere oir, que oiga" (Ópera Evita): "si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia, la verdadera historia".


Tenebroso. No soy tan conspirativa y desconfío de ambas versiones, la oficial y ésta.


Aún así, coincido con dos apreciaciones, al menos en lo aparente. Por un lado, mi permanente preocupación acerca del consumo conspicuo de la Economía de Consumo (que ilustra muy bien Zygmunt Bauman) que obedece, a la necesidad imperiosa de continuar creciendo, para lo cual hay que aprender a desechar la producción que sobra y queda obsoleta vertiginosamente y sin pena ni culpa, ya que no le sirve a nadie (convengamos que al que le falta lo básico, no le hace falta un sofistado Led TV). Black dice que trabajando menos, la producción disminuiría a lo realmente necesario. Si no hubiera una exigencia externa a trabajar a nadie le preocuparía que no hubiera trabajo suficiente para que todos trabajen 8x5 semanales.


El segundo punto está relacionado con el primero y es asombroso. Bueno, no tanto. Aquel que ha leído o al menos asistido a alguna clase de Administración sabrá qué es un costo de transacción. Básicamente es todo lo que se agrega por hacer una transacción: papeleos, traslados, CONTROLES, etc. Costos que no integran el producto o servicio pero que no pueden ser omitidos. Black escribe que algunos autores afirman que más del 90% del trabajo en la actualidad son costo de transacción. 


Es verdad. Me consta.


También menciona el crecimiento de la relevancia de las tareas administrativas en comparación con las tareas productivas. 


Black pinta luego un cuadro de soluciones a un montón de problemas sociales, incluso algunos de aquellos que son considerados de género. 


Voy a dejar para otro momento (porque es lo mío y ya no tengo fuerzas ni voluntad de argumentar), los párrafos dedicados al trabajo de informática y tecnología.


Yo no sé si el panorama es tan conspirativo como lo pinta Black. Sí sé que a veces los mecanismos sociales operan como lavados de cerebro y nos autoconvencemos, naturalizando lo antinatural hasta dejar de notarlo. También sé que más de una vez me he planteado e incluso imaginado los beneficios de un mundo sin tanto sometimiento al trabajo, con más tiempo libre, menor consumo y menor concentración de poder. Pero también me asusta lo que dice Hannah Arendt: "puesto que se trata de una sociedad de trabajadores que está a punto de ser liberada de las trabas del trabajo y dicha sociedad desconoce esas otras actividades más elevadas y significativas por cuya causa merecería ganarse la libertad.""


Buenas noches.


(*) Libelo:  Escrito en que se denigra o infama a alguien o algo.
(**) En "El agente secreto" de Joseph Conrad se explica esta creencia de la época de auge del Anarquismo acerca de adolecer de una ideología común. Además de esta novela, mis otras referencias son "La Patagonia Rebelde", "La Fuga", "La estrategia del caracol". Menos que básica :S
(***) Marshall Sahlins, "La Sociedad Afluente Original". Las únicas citas en Internet a este título son los extraídos textualmente del artículo de Bob Black, a excepción de Mundo Laberinto en donde se amplía esta historia. 
(****) George Orwell

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