viernes, 3 de octubre de 2014

Sobre el aborto.

Recuerdo que una vez (a raíz de mis migrañas) quedé internada en el guardia del Durand en Navidad. Me pusieron suero con Reliverán y me dejaron en un box para ver cómo evolucionaba. Al rato, llegó al box de al lado una joven muy asustada, llorando. Los médicos la maltrataban:

-Qué te pasó?
-Me caí.

Se iban y la dejaban sola.

Al rato venía otro médico.

-Qué te pasó?
-Me caí y me golpeé.
-Decí la verdad.
-Estoy sangrando, me caí y me golpeé.

Se iban y la dejaban sola otra vez, al rato venía otro médico.

-Por favor (en llantos) atiéndanme.
-Qué te pasó?
-Me caí (llorando a gritos). Estoy sangrando.
-Abortaste?
-Le juro que no, me caí, por favor, atiéndanme.

Se iban y la dejaban sola otra vez. Esto se repitió a intervalos regulares durante toda la noche, ella cada vez más desesperada, lxs médicxs cada vez más durxs e indiferentes.

Cuando me dieron de alta, la chica aún no había sido atendida.

No sé cuál habrá sido su suerte.

Y esto fue en Navidad.

Llegar a tomar la decisión de abortar es difícil para casi todas las mujeres. Más allá de los motivos, es siempre muy difícil, yo creo que dentro del debate aún está pendiente que la gente conozca todos los temores reales o imaginarios alrededor del aborto de boca de aquellas que han pasado por uno. Dentro de algunos de los horrores que enfrentan está el riesgo de muerte (que es muy alto), la imposibilidad de tener hijos luego, la condena social, los argumentos religiosos, la segregación en la familia y el barrio, la ilegalidad, la búsqueda de un lugar que puedan afrontar económicamente.

Muchas mujeres que han abortado y han sobrevivido no hablan del tema más que con las 2 ó 3 personas que la acompañaron.

Muchas de las que leen este post, probablemente hayan abortado alguna vez.

Pero más allá de eso, una vez que una mujer decide abortar, lo hace. Con más o menos apoyo, lo hace igualmente, si lo decidió.

Tienen que superar todos estos problemas, con mayores o menores secuelas, físicas y psicológicas. Y la penalización lo único que hace es condenar a muerte a las más pobres.






Prohibir el aborto no elimina las causas que llevan a las mujeres a elegir abortar. Prohibirlo no cambia la decisión ni impide las consecuencias.

Despenalizarlo no hará que más mujeres aborten, no es una decisión que haga feliz a ninguna mujer. Pasar por un aborto es siempre un riesgo, es siempre doloroso y difícil. Pasar por un aborto no es una fiesta, ninguna mujer con conciencia de sus actos, lo toma con liviandad.

Despenalizarlo no hará que las mujeres católicas religiosas que hoy abortan ilegalmente (no crean que no las hay, que son todas ateas o agnósticas, o de otras religiones), dejen de sentir culpa, porque la culpa que siente no está en la ley civil.

Despenalizarlo no hará que las mujeres criadas en entornos machistas y culpógenos carguen con las secuelas de la segregación en sus familias.

Despenalizarlo si haría que las mujeres más pobres, que son las que dejan su vida en en mucho mayor porcentaje por intervenciones en improvisados quirófanos, sin condiciones de salubridad e higiene mínimas y sin cuidados posteriores adecudados, tengan mayores oportunidades de sobrevida.

Oportunidad que sí las tienen y han tenido siempre aquellas de mayores recursos.


Buenas tardes.



DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

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