domingo, 1 de marzo de 2015

Las reliquias de San Pedro.

Quiero compartir este post de Incursiones que aporta datos interesantes respecto del proceso de centralización de la Iglesia Católica. El tema de las "reliquias", los méritos para establecerse como único pilar de la Iglesia en épocas en que ésta estaba organizada descentralizadamente.
Comparto a modo de "anzuelo" unos párrafos (al final, el enlace):

"Durante los primeros siglos las comunidades cristianas estuvieron muy dispersas; cinco centros de irradiación del cristianismo fueron los que se configuraron a partir del siglo IV: Alejandría, Antioquía, Constantinopla, Roma y Jerusalén. Las cinco Iglesias tuvieron la consideración de patriarcados autónomos al frente de cada una de las cuales se encontraba el patriarca u obispo. Tras la fragmentación del Imperio la capital dejó de ser Roma para pasar a Constantinopla.

Así que, en cuanto a importancia, Antioquía y Alejandría y, por supuesto la capital Constantinopla, superaron a Roma. Sin embargo, Antioquía, Alejandría y Jerusalén cayeron en manos islámicas en el siglo VII. Quedaban Roma y Constantinopla. La Iglesia quedó bicéfala.

El hecho es que el cristianismo de los primeros siglos fue policéfalo y las comunidades gnósticas proliferaron como las setas durante el siglo II. El hecho es que hasta el año 235 todos los nombres de los sucesores de San Pedro son inciertos y que fue Ireneo, en su lucha contra los gnósticos, quien en el siglo II en su obra "Adversus Hereses" propuso una línea sucesoria en la que Lino fue el primer obispo romano sin mencionarse a Pedro. Es a partir del siglo III cuando se instaura a Pedro en la primera silla papal.

Ésta es una época en la que casi todas las Iglesias cristianas pugnaron por la búsqueda de una especie de legitimidad monárquica."


Alguna vez compartí algunos datos que había estado buscando y encontrando a raíz de la contextualización de la muerte de Hipatia. En ese momento había ampliado un poco el panorama, y lo había unido con otro tema anterior, el de las herejías y la forma de dirimir las disputas políticas dentro de la Iglesia Católica en los primeros siglos con la arbitraria y con el tiempo, sofisticada, herramienta pseudofilosófica de la herejía.
Aún me falta unir esto con la Inquisición pues hay puntos de contacto. Ya llegará el momento.

Yo sé que para mucha gente es más cómodo creer en la versión histórica de la organización ordenada, acordada, juiciosa, generosa y complaciente de las grandes instituciones, organizaciones y corporaciones que enterarse de los apetitos humanos realmente involucrados que han conducido a sus protagonistas al genocidio, al homicidio y a sus "extras" a la masacre, sometimiento y al martirio.

Y que estas mismas personas que creen "inocentemente" es esa versión naïf de la Historia, esa misma buena voluntad y bonhomía le resulta inconcebible en el vivir cotidiano, pensándolo como una quimera. Sin detenerse en similitudes y diferencias. Como si los hombres y mujeres del presente fueran demoníacos en comparación con los del pasado, cristalizados en mitos para nada inocentes y no que el origen (o ausencia) de esos apetitos se sustentan en distintas circunstancias sobre los que las versiones se detienen poco y nada.

El principal factor es la lucha por el poder y la búsqueda de escala: la acumulación, el crecimiento (en un punto desmedido), la hegemonía. Cuando se trata de esto, no hay inocencia posible. Y de esto hay mucho en la Historia de la Iglesia Católica, así como en el resto de las grandes religiones.

http://www.lanacion.com.ar/1641762-emocionado-el-papa-francisco-exhibio-por-primera-vez-las-reliquias-de-san-pedro


Buenos días


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