jueves, 21 de mayo de 2015

Calibán y la bruja. Más notas.

"Calibán y la bruja" de Silvia Federici tiene un subtítulo, que es "Mujeres, cuerpo y acumulación originaria (primitiva)."

Sobre el título nomás hay mucho para decir, en principio que un tema que retomaré más adelante será el tratamiento de los cuerpos y para ello reforzaré con algunos fragmentos de Pilar Calveiro.

Pero en este post me quiero referir a la acumulación originaria (primitiva).

La explicación se justifica porque en la Edad Media contrariamente a lo que muchos autores intentaron difundir, no estaba presente ya el germen del capitalismo. Había además proliferado bastante, otro muy distinto: el comunalismo y en muchos casos, libertario.

El capitalismo no pudo darse antes porque para desarrollarse necesitaba desarrollar el capital como acumulación. Esta acumulación originaria es ya mencionada por Adam Smith interpretándolo como producto de la abstinencia de los ricos y además ocurrida intemporalmente. Este punto merece una discusión aparte, en otro post.

Marx discute a Adam Smith acerca de esta acumulación originaria. Y Silvia Federici discute a Marx.

En una de las partes, "Calibán y la bruja", Silvia Federici critica a Marx porque omite dos medios importantes para explicar cómo se produce la acumulación originaria.

Marx indica que el capitalismo no podría haberse desarrollado sin una acumulación de capital previa y que ésta se produce mediante la separación del trabajador de los medios de producción (en y durante la salida del feudalismo se estaban desarrollando distintas experiencias de comunalismo, en donde el trabajador tenía alternativas para el autosustento), la formación del trabajador independiente libre y las campañas de esclavización vía el comercio de pieles humanas y sojuzgamiento de los pueblos originarios de América y Africa.

Respecto del comercio de pieles se refiere al negocio triangular que tenía lugar: Europa vendía productos en Africa y con lo percibido compraba esclavos que vendía en América. Con lo percibido compraba productos de América que los vendía en Europa, para volver a comenzar. En cada trayecto se hacían ganancias. La compraventa de esclavos era el "segundo trayecto", como se lo conocía, en esta triangulación.

Silvia Federici agrega además que fueron factores indispensables: la transformación del cuerpo en una máquina de trabajo y el sometimiento de las mujeres para la reproducción de la fuerza de trabajo, promoviendo su desplazamiento de los roles que ocupaban en los movimientos sociales y que se convierten en persecución y exterminio vía la caza de brujas.
Menciona la autora que también se aplicó una estrategia divisionista en las clases más desfavorecidas, creando jerarquías por género, raza y edad.

Aquí vemos cómo las estrategias políticas se repiten en las distintas épocas y escenarios. La vieja estrategia de dividir para vencer se puede observar con plenitud en la aplicación de tácticas divisionistas en las clases más desventajadas para contrarrestar y revertir el proceso que venía progresando de creciente riqueza del campesinado y artesano y la mejora en el posicionamiento social de las mujeres.

Más adelante aportaré detalles sobre la situación de las mujeres y cómo se aplicaron estas estrategias divisionistas.

Buenas noches.

DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

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