jueves, 26 de mayo de 2011

El trabajo como valor X: la gente II

Ayer, 25 de mayo, cerraba la miniencuesta acerca de nuestra postura frente al trabajo. Esta primera convocatoria tuvo sólo 21 visitas. Más adelante reiteraremos la encuesta, algo más cuidadosamente y también la difundiremos un poco a ver si logramos más respuestas que la hagan más representativa.

Esta pequeña muestra de 21 respuestas hay que enmarcarla en lo siguiente:

-Si bien la mayoría de la gente eligió una única respuesta, la encuesta aceptaba respuestas múltiples, con lo que 21 respuestas no implica 21 personas.
-Son respuestas de personas con acceso a Internet, supuestamente con trabajo y/o habituadas a trabajar.
-En las primeras 10 respuestas, al menos el 7% corresponde a conocidos míos, algunos de ellos colegas o ex-colegas.
-Las siguientes respuestas corresponden a internautas, en algunos casos seguidores de blogs o bloggers, personas proactivas e inquietas.

Teniendo en cuenta estos datos, pasemos a los resultados.



En estas respuestas vemos que no hay manifestación acerca de ningún estigma social y las personas eligen seguir trabajando pero aducen como motivos: a) ingreso extra, b) mantenerse ocupado, c) sentirse útil/realizado.

Tanto el hecho de mantenerse ocupado como útil o realizado, como entretenimiento ("para no aburrirme") como al indicar "sentirse útil/realizado", implican tener incorporada alguna valoración del trabajo. En ambos casos la elección implica que se ha incorporado al "trabajo" (con todo lo que implica: responsabilidad, horarios, autoridad, eficiencia, calidad, etc), a la esfera de lo personal y de la autovaloración.

Una única respuesta además, indica que el ocio es perjudicial. Yo incluí esta opción en la encuesta porque entre la gente conocida escucho mucho este argumento. El no tener trabajo produce que mucha gente tenga más "oportunidades para desviarse", o bien que se "corrompa al ánimo". Además, el hecho de "elegir el ocio antes que el trabajo", también está mal visto entre la gente que conozco, según se manifiesta abiertamente como comentario "adicional". Sin embargo cuando son preguntados específicamente al respecto, corrigen su respuesta y se manifiestan con mayor amplitud y tolerancia.

Este comportamiento de "no sostener" la preferencia al ocio por sobre el trabajo, cuando la persona es preguntada, es más común de lo que parece. Y lo mismo con la actitud opuesta: condenar la preferencia por el ocio aún cuando la persona es preguntada haciendo foco en ello.

Pensemos que aquello que decimos inadvertidamente cuando no nos sentimos observados es más fiel de nuestra estructura de pensamiento que aquello que manifestamos cuando somos interrogados y nos sabemos observados en nuestra respuesta, pues sabemos que alguien está infiriendo conclusiones a partir de ella.

Continuemos.

Una única respuesta acepta elegir el ocio por sobre el trabajo. En este caso sería interesante saber si esta persona sostendría su elección si tuviera que revelar su nombre (en primer lugar) y si tuviera que revelarlo en presencia de conocidos en sus distintos ámbitos sociales. Esto nos daría la pauta de cuán libre se siente de privilegiar el ocio al trabajo. Personalmente no estoy segura de poder sostener yo esta respuesta en algunos de mis círculos sociales, los de menor intimidad y los que incluyen a mayor cantidad de personas mayores. Es probable que a la persona que respondió de esta forma le ocurra algo similar.

Otros motivos muy elegidos (que podrían converger a los anteriores), condicionan la opción de trabajar o bien la descartan, pero con algunos matices interesantes respecto del "no" anterior:
-En un caso, elegiría el ocio, excepto que el trabajo fuera con fines sociales. O sea, que la retribución principal sea el bienestar producido por la concreción de un beneficio común. Este caso es interesante porque de no ser así, implica que elegiría el ocio y que sólo lo sacrificaría por el bien común.
-En el otro caso, privilegia "otros proyectos" que no son vistos como trabajo. Es probable que las personas que eligieron esta respuesta no se hayan detenido a analizar la diferencia entre "realización personal" y "otros proyectos". En el primer caso, la persona lo ve como un trabajo y ve el valor del trabajo como medio para la realización personal. En el segundo la persona considera que puede realizarse a través de otras actividades con fines propios (por eso son proyectos, porque tienen un fin) pero sin los atributos del trabajo: retribución monetaria, horario, obligatoriedad, responsabilidad, requerimientos externos de calidad/características. O sea, esta persona elige un ocio también, como en el caso del "no, y no haría nada en su reemplazo", pero a diferencia de éste, (que no toma en cuenta qué hará o bien que ya lo hace y no ve que el trabajo sea un impedimento), esta persona está esperando disponer del tiempo laboral para realizar algún sueño, o actividad placentera a la que hoy no se puede dedicar como quisiera.

Todas las respuestas atribuyen al trabajo algún lugar de relevancia en esa persona, tanto por lo que implica, como por lo que posibilita o por lo que impide (en el caso de ocupar tiempo). Sólo en las respuestas "no y no haría nada en su reemplazo" y en "tengo muchos otros proyectos", el trabajo es un impedimento para gozar del propio tiempo con libertad.

Por ahora, suficiente para la segunda lectura.

Se agradecerá especialmente cualquier comentario o sugerencia sobre la encuesta, los resultados, el análisis y las sugerencias para introducir mejoras en la próxima edición de la encuesta.

Buenos días.



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