martes, 27 de septiembre de 2011

¿Me pongo en tu lugar?

Empatía: Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

(Según el avance de la 23º edición del diccionario de la Real Academia Española).

O la actual: Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

Una definición un poco más racional y menos sentimental.

La empatía es una capacidad, cualidad o característica de algunas personas. ¿Pero qué significa exactamente? ¿O qué la motiva? (sin indagar en teorías psicológicas).

Recién recibí la respuesta de un tutor acerca de su falta de identificación con el proyecto que nos convoca y aducía que le parecía espantoso el trato cada vez más infantil que se le da a la gente.

Puede ser que estemos equivocados, puede ser que se refiera al trato que otros tutores dan a sus alumnos, o puede ser que haya interpretado mal las indicaciones de cómo vincularse con los chicos o acerca de sus tareas como tutor.

En cualquier caso, el tema de tutorías, el tema de la vitualidad de los vínculos, de la confianza, corresponden a otros temas. En esta oportunidad sólo me interesa la empatía.

Como tutora tengo que tener empatía hacia los alumnos que tienen dificultades. Las tutorías son en primer lugar para ellos. E intentar que se sobrepongan a los fracasos, que capitalicen sus errores y que desarrollen su autonomía como adultos.

Pero para eso, tuve que haber estado alguna vez en esa situación, es esa posición de haber necesitado ayuda, orientación, ánimo para seguir.

¿Esto hace que tal vez la acción tutorial en bruto sea intromisiva, excesiva o innecesaria para aquellos estudiantes que no necesitan ayuda en este momento, o aquellos que no desean ayuda con motivos reales o aparentes?

Sin duda que, si no creemos que los estudiantes tienen que desarrollar su autonomía y que debemos estimular el intercambio grupal, y el recurrir a otros, trabajar en equipo, confiar en sus pares (como exige la industria en la actualidad), no podemos ser tutores de este programa. Tal vez sí de otro con otras características.

Cuando me pongo en el lugar de aquel estudiante con dificultades, ¿me pongo en el lugar de algún estudiante? (Ya sé que no me pongo en el lugar del estudiante que no necesita o no desea ayuda).

¿Está el estudiante sintiendo que comprendo sus temores y sus problemas o está sintiendo que lo invado en su independencia y su libertad de decisión de tirar la toalla ante la primera dificultad?

¿Es su necesidad la que contemplo?

¿O es la mía como tutora que cobra un sueldo o tal vez no y lo hace por necesidad de asistir por remembranza de los propios padecimientos?

¿O es la del sistema que se queda sin estudiantes ante la primera dificultad?

¿Un poco de todo no resultará "nada de nada"?

Buenos días.


DELIMITACIÓN DE RESPONSABILIDAD: Todas las afirmaciones de este blog son libres interpretaciones mías, sujetas a posibles, abruptos y arbitrarios cambios de opinión sin aviso previo.

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